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Elbow - The Seldom Seen Kid

Si algún día me pidieran decir algo malo de Elbow, no solamente respondería que soy la persona menos indicada para contestar algo así, sino que también intentaría persuadir a mi interlocutor de todo lo contrario. No podría decir nada malo de una banda que literalmente se ha hecho a pulso para lograr moldear un sonido que los hace únicos. Un grupo que en todo momento ha estado en su propia isla, apartados y lejos de las vanidades del mundo de sus contemporáneos, y sin embargo, mantienen una fuerte coherencia y una refinada claridad en todas las cosas que hacen. Pocas bandas de hoy en día pueden decir eso, pocos grupos pueden levantar la frente y respirar profundo ese aire lleno de orgullo que una banda como Elbow tiene derecho a respirar.

Estos personajes de Manchester nos regalan en este 2008 una verdadera obra de la buena música. La voz de Guy Garvey es la mejor que ha tenido en toda su carrera, la producción de este disco es absolutamente magistral y los músicos demuestran una dedicación incansable por su trabajo. Las canciones de Elbow siempre están en un punto intermedio entre el himno a cantar con voz henchida y todos esos pequeños detalles que requieren ser oídos con la mayor precaución y cabeza fría para no perder el sentido de la belleza. The Seldom Seen Kid tiene la fortuna de lograr que ese punto intermedio sea más inmediato, más fácil de alcanzar y de tener toda su grandeza de primera mano.

El álbum empieza con una canción muy bonita, Starlings, llena de emociones, de una percusión que va al ritmo de la respiración y unos sutiles arreglos que crecen y se suspenden en el aire sin mayor complicación, muy al estilo de los primeros discos de Elbow, pero menos etéreo y más aterrizado. Bones of You le da paso a la intensidad que va estar presente en el resto del disco. Mientras que Grounds for Divorce, el primer sencillo, nos trae a una banda muy seria, madura, que es capaz de cantarnos con un whiskey en la mano mirándonos directamente a los ojos, con fuerza, confianza y seguridad.

Impresionante la grandilocuencia con la que empieza una canción como Loneliness Of A Tower Crane Driver, para internarnos en uno de esos viajes por ambientes, cuevas, pasajes desconocidos de sonidos, ecos e intensidad, lo que logra Guy Garvey y su banda en el minuto 3.44 de la canción no tiene precio ni comparación. En Fix tenemos a Elbow con una canción al estilo Tindersticks, piezas que logran mantener pequeños dramas y pasiones con infalibles coros y golpes de piano. One Day Like This es uno de esos jugueteos con una orquestación que crece, hace pausas, da vueltas, todo con una fuerte carga de optimismo mientras se acerca al final del álbum. Porque el final de álbum es todo lo contrario, una íntima y delicada canción homenaje a un gran amigo de la banda, Bryan Glancy. Si usted gusta de esos discos llenos de detalles, sin exagerar los lugares comunes, sonidos efectivos que nunca pierden calidad, y al contrario, ganan mucho a medida que se escuchan. Este es el disco para usted

Elbow ha llegado a un punto difícil de lograr y manejar para una banda cualquiera, la madurez, punto que ha detenido muchos procesos en materia de historia musical, para recordar unos muy recientes, el britpop, el sonido Madchester, el por estos días desempolvado Trip-Hop, el new-wave, el grunge, etc, etc; punto en el cual supieron retirarse muchos de la oleada original de indies de los noventas con Pavement a la cabeza (por cierto, ya vieron ese festival que se llevará a cabo en la ciudad de Nueva York con un núcleo importante de bandas noventeras, nostálgico sí es, pero me pregunto, ¿Será que a los indie-kids de hoy en día les interesará? En fin), hablando de la madurez de las bandas, va a ser muy interesante ver a muchos de los indies de hoy en día en esas, los que superan esa barrera de una forma decorosa y digna ya han ganado mucho, y digo digna porque hay grupos que al llegar a su etapa madura terminan diluyéndose de una forma muy complicada (ej. Blur), se pierden o simplemente se repiten tratando de hacer una forzosa cita con glorias pasadas. Este 2008 nos ha traído tremendas muestras de lo que una banda tiene que asumir al llegar a su edad adulta. Elbow ha tenido que recorrer un largo y difícil camino para ser lo que es hoy en día, la critica nunca estuvo de su lado y la popularidad mucho menos. Algunos dicen que este es probablemente el último disco de Elbow, ojalá no sea así, y si lo es, no importa, ya dejaron una marca imborrable en las mentes de muchos. A veces siento que Elbow ha estado todo este tiempo preparándonos para el día en que se consagre a Newborn, su gran canción, en la obra maestra que tiene que ser. Este álbum pone a la banda, una vez más, a disposición del mundo, pero parece que el mundo es muy pequeño y limitado para lo que una agrupación como Elbow es. Como Elbow no hay dos.

Too Drunk to Dream (sober, life is a prison)

Desde hace unos meses, por motivos que no es necesario ni prudente ventilar en este espacio, tuve que terminar de manera fulminante con una dipsomanía concupiscente de la que era víctima. No fue nada fácil, y procedo a explicar por qué.

Recuerdo que una de las primeras cosas que cambió mi vida por completo, fue haber visto una goleada que le empacó el Milan al Real Madrid en el estadio San Siro, quedaron 5 - 0 (curioso que uno de mis primeros recuerdos gloriosos del fútbol está totalmente relacionado con los dos equipos que más odio en la actualidad), un Milan que tenía a Gullit, Van Basten, Donadoni; y un Real Madrid que tampoco se quedaba atrás, tenían a Hugo Sanchez, Brutrageño, Bernd Schuster; una cancha llena de verdaderos monstruos del fútbol. Y digo que el fútbol ayudó de manera asombrosa en mi vida porque me permitió hacer mucho más llevadera una terrible y hasta yo diría que dolorosa timidez que siempre he padecido. Ser hijo único de prácticamente una madre soltera en el interior del país es cosa complicada, jugar fútbol y hablar de fútbol me volvió una persona más sociable en mi niñez, dos cosas que en mis días de adolescencia y adultez fueron lentamente reemplazadas por el alcohol.

El alcohol es la segunda razón por la que quiero conocer a Dios y agradecerle por tan maravilloso néctar, y por el taparoja también. Entonces supe, que el alcohol también me quitaba la timidez, perfecto. Por qué tendría entonces algún día que dejarlo, pensaba yo, no es necesario, respondía ágilmente a mi misma pregunta. Pero el día llegó, y ya completo una buena cantidad de semanas sin probar gota de la etílica sustancia. Y no voy a salir con clichés acá, no voy a decir que soy un hombre nuevo porque es mentira y además todo lo contrario, soy un hombre más viejo. Pero tengo que aceptar que no extraño para nada ninguna de las tantas resacas que me perseguían. Pero también he notado algo muy curioso directamente relacionado con la filosofía del blog, y no con la sarta de frivolidades que acaban ustedes de leer.

Resulta pues, que he descubierto que hay canciones que ganan mucho significado, valor y sentimiento, si se les escucha en estado de embriaguez. Eso no es nuevo, podrán decir muchos, pero interesante es el hecho, de poder identificar esas canciones luego de oírlas varias veces estando sobrio. Y la canción de Magnetic Fields que da título a este post, es un caso mucho más extraño, por tratarse de una canción relativamente nueva, sólo he tenido la oportunidad de oírla en estricto y responsable estado de sobriedad.

Y no podía ser más oportuno el señor Stephin Merritt, mente maestra de los Magnetic Fields, y lanzar tremenda canción en este preciso momento de mi vida, está canción es el resumen de mi larga relación con el alcohol y de todo lo que dije arriba. La canción es un verdadero himno y una de las mejores que he podido oir este año, esta bonita pieza del pop no puede ser desperdiciada siendo escuchada sin una buena cerveza en la mano. Así que es muy fácil suponer, estimado lector, como me puedo estar sintiendo. Voy a poner a ustedes la canción y la letra completa, para que cuando se emborrachen y la oigan, se acuerden de mí y digan: pobre Mr. Mustard.


Sober, life is a prison
Shit face, it is a blessing
Sober, nobody wants you
Shitfaced, they're all undressed
Sober, it's ever darker
Shitfaced, the moon is nearer
Sober, you're old and ugly
Shitfaced, who needs a mirror?
Sober, you're a crogmagnun
Shitfaced, you're very clever
Sober, you never should be
Shitfaced, now and forever!

I gotta get too drunk to dream
'cause dreaming only makes me blue
i gotta get too drunk to dream
because i only dream of you

i gotta get too pissed to miss you
or i'll never get to sleep
i gotta drink wine not to pine for you
and god knows that ain't cheap

i know you think i'm insane
i know it's not appealing
but til i'm feeling no pain
guess what i'll be feeling?

I gotta get too drunk to dream
'cause dreaming only makes me blue
i gotta get too drunk to dream
because i only dream of you

I gotta get too fried to cry,
or i'll be crying all night long
i gotta get too high to sigh
oh my god where did i go wrong?

So why do i get plastered?
and why am i so lonely?
it's you, you heartless bastard
you're my one and only!

I gotta get too drunk to dream
'cause dreaming only makes me blue
i gotta get too drunk to dream
because i only dream of you

i gotta get too pissed to miss you
or i'll never get to sleep
i gotta drink wine not to pine for you
and god knows that ain't cheap
and god knows that ain't cheap!

Portishead - Third

Una de las cosas que más sorprende de este Third de Portishead no es la hermosa y maravillosa pieza de arte que es, sino todo el tiempo que ha pasado desde el último lanzamiento que tuvo el grupo y lo vigente que puede seguir siendo esta banda. Porque fueron 10 años, casi 11, y mucha agua ha corrido debajo del puente, pero parece que no la suficiente para que una banda como Portishead se pierda en el caudal. Sobreviven, y lo hacen de la forma más elegante, más delicada, y más sublime posible. Third casi que se aleja y se aparta de algunos de los elementos que ayudaron a la popularidad de los Portishead, y en eso radica su triunfo, sin perder eso sí, la identidad del grupo.

Los sintetizadores toman las formas más básicas, construyendo loops hechos por humanos, a la vieja escuela, es por eso que este Third puede sonar a Silver Apples o a Suicide, ejemplo de ello la canción We Carry On. Pero también pueden, los sintetizadores, tomar formas orquestales al estilo Wendy (Walter) Carlos, como en Machine Gun y Magic Doors. Y hay otras cosas muy importantes en este disco, la voz de Beth Gibbons es mucho más intima pero melancólica a la vez, como si nos contara sus secretos más importantes con algo de timidez. Al apartarse de esa seguridad tan imponente y colorida que sobresalía en clásicos como Only You y All Mine, gana en tonalidades de grises, convirtiendo a la mayoría de canciones de Third en pequeñas odas a la transparencia sonora.

Qué cosas de ese Portishead de la década anterior van a extrañar los devotos de la banda. Acá no hay scratch ni tampoco intensas orquestaciones de banda sonora, tampoco hay riffs de guitarra acompasados con baterías puestas con cronometro. Pero sí hay, algunos samples, la inconfundible voz de Beth Gibbons, que como ya dije es más oscura sin perder medio ápice de identidad, y muchos más arreglos acústicos, apelando a la simplicidad.

The Rip y Hunter son dos de las canciones más interesantes, con hermosos arreglos acústicos y efectos minimalistas a la Terry Riley, y mucho de este trabajo tiene gran influencia minimalista, los títulos como Silence, Small, Nylon Smile y Threads no son gratis. Third también hace, reforzando lo anterior, un repaso por la historia académica y no académica de la música electrónica y el sintetizador, y lo convierte en más que un elemento sonoro, es un integrante nuevo de Portishead, es una extensión de estos músicos de Bristol y es quizá una aproximación, muy seria, a lo que debería sonar la música de estos días. Este disco, por momentos, me recuerda mucho el Kid A de Radiohead, y no solamente en su estructura sonora, sino en algo de su significado y filosofía, cuando todo el mundo esperaba un OK Computer 2.0, los de Oxford se lanzaron al vacío haciendo una especie de tributo a sus héroes del jazz, krautrock y los inicios de la música electrónica. Este Third, toda una década después del último trabajo del grupo, lo hace.

Mis canciones favoritas, de momento, son The Rip, Magic Doors y We Carry On. Cómo me gustaría que ese comienzo de Silence con todo y las palabras en portugués se pudiera convertir, algún día, en un clásico comienzo de álbum, pero mucho me temo que no va a ser así.

A Well Respected Kinks

Cualquiera que haya entrado a este blog más de tres veces (es difícil, yo lo sé) sabrá de mi amor por The Kinks. Como alguna vez lo dije, y como lo seguiré diciendo: por culpa de The Beatles, The Kinks no es mi banda favorita de todos los tiempos. Pero hay momentos de momentos, y cosas de cosas. Que la música de The Beatles sea usada en cualquier tipo de situación penosa no es nuevo para nadie, es más, a veces pareciera como si las canciones del cuarteto estuvieran específicamente diseñadas para eso, al fin y al cabo son The Beatles, uno de los sucesos comerciales más importantes de los últimos 100 años. Entonces, es por eso que uno se tiene que aguantar a The Beatles en muchas y variadas situaciones: anunciando unos calzones, vendiendo un cepillo de dientes o un limpiador de pisos, como música de fondo en los centros comerciales, como banda sonora en cualquier comedia romántica, en versiones lounge, salsa y hasta en charangos de música andina. Eso no es nuevo y no genera sorpresa alguna. Pero que se use a The Kinks para ese tipo de cosas logra más que sacarme de las ropas, ya tuve mucho sufrimiento y dolor en el estomago cuando se usó una canción de Nick Drake para anunciar un carro.

El problema que tengo ahora no es con usar a The Kinks, ellos son una banda muy buena y de mucho reconocimiento, es lógico y hasta usual que los utilicen. Por ejemplo, para cosas comerciales siempre estuvo You Really Got Me. The Kinks también han salido en muchas bandas sonoras - gracias Wes Anderson!!. El problema está, en que se metieron de forma grosera con una canción que representa mucho para mí, y me dio mucha tristeza el ver, como en la pasada entrega de los premios Oscar, cuando se entregó el premio a mejor guión a la película Juno, mientras la escritora salió a recibir el premio, sonó una triste y nauseabunda versión light de A Well Respected Man. Bastante ofensa es para mí que se use A Well Respected Man en soberana película tan mediocre, tan llena de clichés y humor gringo tan malo (valga la redundancia), como para que rebajen y degraden todavía más la canción en una versión para consultorio odontológico. Y la mejor forma de respetar A Well Respected Man y a los mismos Kinks es nunca volver a ver Juno, de esa forma puedo mantener el lindo recuerdo que tengo de la canción.

La historia de todas las cosas que hice en mi adolescencia por encontrar esa canción podría ser digna de un libro, y aunque buscar canciones y discos es una de esas habilidades que con la llegada de Internet se volvió obsoleta, no puedo negar que las pericias que tuve que hacer en Bogotá para conseguir la canción, despiertan en mí una cosa que creo algunos llaman orgullo.

Aquí les va una lista corta y muy privada, de algunas de mis canciones favoritas de The Kinks, encabezada, como tiene que ser, por A Well Respected Man:

Pixies - Surfer Rosa (1988)

Hace unos días hablé sobre los problemas del indie durante los últimos años. En aquella ocasión dije muy por encima como desde hace cerca de 20 años se viene haciendo uso de la palabra indie para representar a un genero o movimiento que hoy en día cuenta con una historia, una larga discografía y una importante audiencia. Yo diría que uno de los discos al cual los indie le deben mucho y le tienen que agradecer esta vida y la otra, y que de alguna forma ha marcado la pauta para el desarrollo musical de estas últimas dos décadas es el Surfer Rosa de los Pixies.

Fue en 1987 cuando esta banda de Boston salió al mundo con un EP que daba un adelanto y previo aviso a la humanidad de lo que iba a ser su primer LP, primer larga duración que contaría con la producción de Steve Albini (Big Black) y que saldría a los mercados británicos, en primera instancia, bajo el auspicio de la siempre visionaria casa discográfica 4AD y que llevaría el título de Surfer Rosa. Pixies supo poner sus pies en el fangoso terreno de la historia de la música popular con este álbum. Y lo hizo de la mejor forma.

Surfer Rosa siempre será un disco fresco, quizá porque así fue hecho, un grupo de estudiantes que se reúnen a afinar sus guitarras y a tocar unas cuantas canciones sin mucha conciencia de saber a qué se iban a enfrentar. Y se enfrentaban a una de las industrias más complejas y enredadas, con poco y nada de respeto por el arte y sus artistas: el rock. Pero aparte de eso, quién se va a negar a la fama, los viajes, la vida fácil, las mujeres y los triunfos. Eso también es el rock. Pixies disfrutó de todo eso, y seguramente de más. Pero también enfrentaron sus propios dilemas y contradicciones, los mismos que finalmente los llevaron a su separación y a dejar una gran lección y un legado musical de gran importancia.

Surfer Rosa aparece en medio de un escena independiente gringa algo divida, que tenía por un lado la resaca propia del new wave y los no wave de New York, y por otro lado una especie de "contracultura" hecha por el hardcore punk que dominó gran parte del comienzo de la década de los ochenta. Esas dos cosas sumadas con una emergente estampida de bandas universitarias dieron lugar a que los Pixies pudieran lograr algo único, un sonido que mantenía las reverberaciones de las guitarras del punk con algo de los giros melódicos del sonido new wave. Y de esa forma también, Boston y sus alrededores se convertía en un referente más dentro del mapa de la música "alternativa", bandas como Morphine, Throwing Muses y posteriormente las mismas Breeders deben mucho a Surfer Rosa. Pero también le deben mucho todas las bandas indie, grunge y demás sonidos que se vienen publicando en los últimos 20 años.

las mejores del 2007: Animal Collective - Chores

Animal Collective - Chores
Desde hace un buen tiempo Animal Collective tiene ganado un lugar muy importante entre las mejores bandas de la década. Aunque empezaron como una gran promesa para los que gustan de bandas experimentales con un disco magistral como lo es Here Comes The Indian, se fueron diluyendo en el mundo indie y en la comodidad que éste les brindaba. Su 'fórmula', en cierta forma, fue copiada por muchos y el asunto hoy en día no es tan divertido como lo fue en el 2003, sin embargo, y a pesar de eso, siguen publicando con cierta regularidad discos de considerable calidad. Volvieron este año con un disco titulado Strawberry Jam. Al igual que en sus pasados registros, muestran las influencias marcadas de la psicodelia sesentera, esta vez tocan de forma más profunda fibras de artistas como Syd Barrett, The Beach Boys y algunos otros ácidos de la época. Chores es posiblemente la canción más pop de todo el disco, no estoy seguro de los sencillos de este álbum, pero Chores de seguro tiene que ser alguno de esos. El estilo vocal y la forma como la canción se desarrolla recuerda de inmediato a Good Vibrations o Heroes and Villains de Brian Wilson y compañía. Una muy buena pieza que entró directo a formar parte de mis favoritas del 2007.

Project Jenny, Project Jan

Excelente encontrar otra opción de esas electrónica-bailable diferente a los DFA o por lo menos diferente al colectivo de bandas en Sacramento que incluye a los populares !!!. Estos señores, al igual que DFA tienen su base en New York, y logran cosas muy interesantes en su primer disco planeado para salir en Agosto bajo el nombre de XOXOXOXOXO. Una mezcla de sonidos electrónicos, funk, new wave, algo de R&B, hasta uno que otro beat (bit) de salsa tiene por ahí, todo eso con la voz de un cantante que parece que estuviese haciendo un karaoke en todo momento. El mismo título del álbum nos da pistas de que todo es una gran ironía, algo que no cuadra, cosas que van donde no deberían ir, algo que está donde no debería estar o que simplemente no está (son los gajes del posmodernismo, supongo). Pedazos que suenan a Missy Elliot haciendo una colaboración con Beck para hacer una versión de una desconocida pieza de salsa. Todo el disco parece un gran mashup de 36 minutos. Y si alguien se había preguntando a que suena el 2007, Project Jenny, Project Jan es una de las posibles respuestas. El 2007 suena a muchas cosas revueltas, osea a nada.

Y el disco en mi gusto hubiese podido pasar como cualquier otro disco de estos días, todo de no ser por mi obsesión enfermiza por la canción pop perfecta. Que es lo que precisamente logra este dúo en el último corte de este trabajo, una verdadera joya de dos-minutos-cincuenta-y-tres segundos llamada Brooklyn. Estos señores, tan atrevidos y procaces como en el resto del disco, son capaces de tomarse ciertas licencias pop reservadas para los grandes, una guitarra acústica robada de alguna canción de The Small Faces o The Kinks, una letra simple y unos coros mucho más. Canción que pareciese sacada de alguna banda sonora de una película de Wes Anderson... It's always sunny in Brooklyn, without a cloud in the sky...

project jenny, project jan - xoxoxoxoxo


Para tener en cuenta:
Negative
HJIH

de sietes: Radiohead - OK Computer (1997)

10 años y qué ha pasado. A ver, pues somos cada vez más miedosos y menos sociables; la humanidad no es tan arrogante como en aquellos días pero se volvió más despiadada; efectivamente los trabajos nos están matando; somos cada vez más lentos y muy calculadores, menos idealistas y más pragmáticos; nos gusta hacer películas caseras; hemos dado todo lo que hemos podido pero no es suficiente; seguimos esperando con ansias que nuestra suerte pueda cambiar; se nos está olvidando el olor de una mañana de verano; la oscuridad nos asusta menos; la siguiente guerra mundial no está muy lejos; queremos pero no amamos; los yuppies siguen metidos más y más en sus redes sociales; no hubo superheroe alguno en aquel abrazo entre el edificio y el avión; seguimos viviendo en un lugar donde vemos nuestros pies en las grietas del pavimento; Dios sigue amando a sus niños, claro que sí; sigue la economía Voodoo y el fondo monetario internacional; mucha paranoia; nos reímos de nuestros defectos; todavía estamos esperando el día en que nos salgan alas o aquella reacción química histérica e inútil; respirando, seguimos respirando; algunos siguen viviendo por sus secretos; mientras unos van para adelante, otros van para atrás y en algún punto se han de encontrar; queremos tumbar el gobierno; algunos tenemos ese sentimiento de soledad; la ambición nos sigue haciendo ver feos; muchos decepcionados pegados a sus botellas. Por mi parte mantengo contacto con mis viejos amigos; algunos piensan que estoy completamente perdido y muchos no recuerdan mi nombre, no sé por qué; soy menos sentimental ya que todo eso siempre termina en mentiras y absurdos; reviso frecuentemente mi crédito en el banco de la moral y todavía doy besos con saliva; en general no hay de que alarmarse y tampoco hay sorpresas.

La gran obra maestra de Radiohead fue lanzada hace diez anos y todavía me pasan corrientazos por la espina dorsal cada vez que la escucho.

radiohead - ok computer

de sietes: Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967)

Desde el mismo día de publicación de Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, todos los clichés del mundo se han quedado cortos al hablar de este disco. Que la mejor carátula, Sí; que el mejor disco de la historia, también; que A Day In The Life, por supuesto; que el primero en tener esto, claro; que el único en tener lo otro, sin duda; que el verano del amor, es verdad; que redefine la historia de la grabación, Sí. Fácilmente podría hacer el post más largo de este blog hablando de corrido sobre todos y cada uno de los detalles y secretos encerrados en este disco: canción por canción, la posición de los micrófonos en el estudio, de los amplificadores, las sesiones de grabación, los días que Lennon tuvo gripa, que Ringo tuvo que ir al odontólogo, todo. Hasta incluiría una pequeña biografía del colombiano que tocó en la orquesta de respaldo a The Beatles para el Sgt. Pepper. Pues no creo que haga eso, esas tareas las hacen mucho mejor un Gustavo Gómez, un Andrés Duran, quizá un Manolo Bellón y hasta llamaríamos al maestro Luis Villa para hacer más caricaturesco el asunto. En cambio relataré a ustedes algo de mi experiencia (que puede ser bastante aburrida) con este disco desde el día que lo escuché por primera vez, me parece que es la única forma de recordar este disco, hoy, cuarenta años después de su aparición en el mundo.

Eran grises, interminables y lentos aquellos días, ir al colegio era una buena labor de ignominia, el tiempo frente a un televisor esperando el próximo mundial de fútbol era lo que daba sentido a mi vida, el trompo, la correría en tarde de domingo, el amor, un cuarto solitario, aquella ventana, los escenarios... Mentiras Mentiras, qué dijeron: se puso sentimental Mr. Mustard. ¡Pues No! Además parece canción de Fito Paez, ¡Qué horror!

Me pongo serio. La cosa fue relativamente fácil, no sé de dónde salió el dinero suficiente, pero mi primer recuerdo es caminando por la Carrera Séptima de Bogotá y entrando a una de las tiendas de Discos Fama del centro de la ciudad. Adquirí la única copia que tenían en cassette, para esos días los reproductores de CD no eran muy populares, menos en mi casa, que el primer aparato que existió de esos fue ya entrados en los noventas, tiempo después de la apertura económica pero traído de Maicao. En fin, la cosa era que sí tenía mi walkman muy bien cuidado, y no esperé a salir de la tienda para empezar a escuchar el famoso álbum. No sé por qué, pero ahora recuerdo que una de las canciones que más quería escuchar era She's Leaving Home. Así que cuando empezó a sonar Lucy In the Sky With Diamonds, adelanté un poco, me detuvé unos segundos antes del final de Fixing a Hole y escuché de corrido She's Leaving Home junto a Being For The Benefit Of Mr. Kite. Otras de las canciones que quería escuchar era Lovely Rita y el reprise de Sgt Pepper's. Recuerdo también que el álbum no me pareció la gran cosa, y que A Day In The Life me parecía una canción tan normalita, días antes de eso había escuchado cosas del Magical Mistery Tour y estaba convencido que Fool On The Hill era la mejor canción del cuarteto y de lejos superaba a A Day In The Life. Unos años después la perspectiva cambió un poquito, pues ahora considero que A Day In The Life es una de las creaciones artísticas mejores logradas de ser humano alguno.

Recuerdo también que no me separaba de aquel cassette, por mucho tiempo me acompañaba a muchas cosas, un día hasta se enredó la cinta en el equipo de sonido de una tía, qué tragedia. Luego aprendí que el Sgt. Pepper no es para estar escuchándolo por ahí en cualquier lugar. Pasó mucho tiempo para acostumbrarme a escuchar el disco por completo, de comienzo a fin, sin saltar, sin hacer pausas. Era muy difícil lograr eso, y era porque cada que escuchaba alguna canción la devolvía para escucharla de nuevo. Así podía pasar horas escuchando una y otra vez Lucy in the Sky with Diamonds, o darle la vuelta de inmediato al cassette y ahí estaba Sgt. Pepper's Reprise y A Day In The Life. Creo que cuando me acostumbre a escuchar el disco completo fue cuando tuve el disco en CD. También fue de los primeros discos de The Beatles con los que empecé a 'analizar' las canciones, esto era simplemente tratar de escuchar cada milisegundo con lupa, cada coro, cada acorde, cada sonido, los instrumentos trataba de separarlos en mi mente, esto se hacía de alguna forma fácil con el cassette y un buen par de audífonos, ejercicio que por cierto volví a hacer hace poco con la versión en vinilo del disco. Recuerdo escuchar el disco completo haciéndolo solo con el audífono derecho o el izquierdo, dependiendo del ánimo, el tiempo y el aburrimiento del momento. Me gustaba mucho hacer eso con Within You Without You, Lucy in The Sky With Diamonds, Being for the Benefit of Mr. Kite y Lovely Rita, sobretodo las dos últimas que por alguna extraña razón siempre me han parecido canciones muy misteriosas, como si escondieran muchas cosas no perceptibles para el oído humano.

Como les decía hace un rato, para mí el Sgt. Pepper no era más que una colección de excelentes canciones, y cuando entendí el concepto del álbum como tal, fue cuando preferí escucharlo como un todo, de comienzo a fin, sin interrupción alguna. Lo más importante de Sgt. Pepper, y algo que lo hace diferente a cualquier otro gran disco de la historia, es la forma como logró cambiar el mundo de la música pop, el concepto de álbum (diferente a álbum concepto, cosa que Sgt. Pepper no es), técnicas de grabación, de promoción, en general todo el mundillo que giraba alrededor de la música grabada cambió y tuvo un avance mucho más que sobresaliente con el lanzamiento del disco de los Fab Four.

Y es que algo que creo que me hace fanático de The Beatles -y creo que a muchos que lo son- es el simple hecho de nunca poder descubrir las canciones en su esencia. Todas las canciones y obras musicales tienen un proceso muy intimo con su oyente, empezando por el acercamiento más primario a la canción, pasando por un conocimiento y luego un descubrimiento de la misma. Estoy convencido de que cuando algo nos deja de gustar es porque hemos descubierto todo y la pieza musical no tiene nada más que ofrecernos. Con The Beatles me pasa que cada que escucho algo de ellos, se me hace completamente difícil descubrir qué hay detrás, siempre es -y ahí viene un cliché más- una experiencia nueva. Llevo muchos años tratando de saber qué se esconde, cuál es el misterio, qué hace que la música de estos cuatro sea diferente a la de otros cuatro, qué maldito conjuro hay metido en todos los discos, en cada una de sus canciones, moriré sin saberlo. Y mi amor por la música está enteramente relacionado con eso, intento darle una respuesta a esas preguntas, cuando escucho más y más música, cuando compro más discos, cuando me interno en el mundo del sonido, con el único y codicioso objetivo de entender y convencerme qué hay de oculto en el universo del popular cuarteto. Es por eso que como ya lo he dicho anteriormente: Entre más música escucho, más me gusta The Beatles.

Y pues empecé hablando de mi experiencia personal con Sgt. Pepper y terminé hablando de mi amor por la música. Era algo lógico, creo. Y también empecé hablando de clichés, y para muchos el ser un fan de The Beatles es uno de los clichés más grandes del mundo, puede que tengan razón, así como también tienen razón los que dicen que ser hincha de Brasil es muy fácil. Moriré siendo seguidor de esta banda, y hasta ese último respiro que este mundo me arranque, nadie me convencerá de lo contrario. También comencé este post hablando del post más largo de este blog, y ya ven ustedes, así fue. Y sí, también me puse sentimental.


the beatles - sgt. pepper's lonely hearts club band

Liverpool, You'll never walk alone...

Robert Smith dijo en alguna ocasión que Kurt Cobain se suicidó porque nunca había jugado fútbol. ¡Qué gran verdad! No podría imaginar una vida sin fútbol, así como tampoco la podría imaginar sin mujeres, música o cerveza. Razones que nos hacen a nosotros los de hábitos mundanos encontrarle un sentido a la vida. Mañana se llevará a buen término la final de la liga de campeones de Europa entre el Liverpool FC y el Milán. Final copiada del 2005 donde los rojos que nunca caminan solos se alzaron con la copa en aquella ocasión. Esperando con gran anhelo y haciendo mucha fuerza, este servidor quiere que mañana se repita el asunto y para que eso pase vamos a invocar a las ánimas (de animar) musicales provenientes de esta particular área del Merseyside, que se hizo famosa en los ámbitos musicales por ser la cuna de ese cuarteto de mechudos que hicieron de las suyas en los sesentas, hablo obviamente de Gerry & The Pacemakers.

The La's - There She Goes: Empezamos con el eterno hit de esta banda de mediados de los ochentas, que alcanzó a tocar las emisoras gringas con mediano éxito y daba la bienvenida a lo que luego llamarían britpop. Una bonita canción y un clásico definitivamente, que acá se encuentra en su versión original, antes de que se regrabara y se hiciera famosa.

The Farm - Groovy Train: Hinchas furibundos del Liverpool FC, y como gran paradoja de la vida, la canción más famosa de esta banda (All Together Now) fue usada por el Everton, el club rival de los rojos. Buena banda con muchos tintes madchester.

The Teardrop Explodes - Sleeping Gas: Banda del ñoñazo de Julian Cope que tendrá su espacio más abajito en esta misma lista. Este grupo logró gran reconocimiento dentro de la movida de Liverpool de finales de los setentas y comienzos de los ochentas, y se posicionó junto a Echo & The Bunnymen como una de las más importantes dentro de la escena. Gran canción tomada de su álbum más importante: Kilimanjaro.

Gerry & The Pacemakers – You'll Never Walk Alone: Bueno, y pues cómo dejar por fuera el himno de himnos, quizá la canción más emblemática de equipo de fútbol alguno, peleándose el lugar con el "oh-oh-oh--mi-nacional--y-ole-y-ole...". Al final de la canción Fearless de Pink Floyd puede oírse a la hinchada roja cantando al unísono el coro de You'll neeeeveeer waaalk aloooone.

Dalek I Love You - Masks & Licenses: Otra banda que hizo parte de esa buena escena liverpooliana de finales de los setentas. Un poco más orientados y curiosos por el pop de sintetizador, esta canción es una buena muestra de su trabajo.

OMD - Radio Waves: Y como para no cortar la linea de Dalek I, la banda definitiva de los ochentas del synth-pop, hicieron y deshicieron dentro de aquel genero, un referente para muchos y no podían quedar por fuera de esta selección. Una canción que me gusta mucho de uno de sus discos más importantes de comienzos de los ochentas.

The Dead 60s - Riot Radio: Estos consideran que los sesentas están muertos y sacan un álbum de mediano éxito que toma muchas cosas prestadas de The Clash, Gang of Four y Happy Mondays. Este es el primer single de sus primer disco. Un poco en la misma onda de The Zutons, que pensé incluirlos en este listado pero con The Dead 60s es suficiente.

Julian Cope - Head: Este señor es historiador, músico, poeta, escritor, tiene uno de los libros más completos sobre la historia del Krautrock, mantiene un sitio web que actualiza continuamente con puros datos ñoños, y además fue uno de las personas más importantes dentro de la escena post-punk de Liverpool (qué tal la maricadita). Esta es una canción de su álbum Peggy Suicide del 91.

The Beatles - Glass Onion: Estos días estoy en modo Album Blanco y esta canción me gusta mucho. No pensaba incluir a The Beatles porque sigo creyendo que no son humanos, Liverpool es apenas un referente al azar, hubiesen podido ser de Guayaquil, Ipiales, Galicia, Texas o de Smallville. Hubiera pasado lo mismo.

Echo & The Bunnymen - Back of Love: Otra de esas vacas sagradas de Liverpool, de Inglaterra, del mundo y del universo en general. De ese soberbio disco que es Porcupine, una canción maravillosa.

The Stands - When This River Rolls Over You: Estos trabajan dentro de la tradición de hacer canciones muy británicas con influencias gringas, tomando elementos de cosas como Bod Dylan y haciéndolas mas melódicas al estilo de los californianos The Byrds.

The Coral - Bill McCai: Herederos directos del sonido Merseybeat, buenas armonías, algo de neo-psicodelia. Una buena banda de la última década.

Clinic - The Bridge: No podía hacer un listado de bandas de Liverpool sin incluir a una de mis favoritas. Clinic son capaces de mostrar en un mismo disco el amor que tienen por Velvet Underground, Can, The Fall, The Beatles, Pixies. Gran banda que recomiendo mucho.

The Icicle Works - Birds Fly (Whisper to a Scream): Al que no quiera post-punk se le dan 2 tazas. Una banda más con menos éxito que algunos de sus coterráneos, pero que igual vale la pena reseñar acá.

The Yatchs - Suffice to Say: Una banda un poco más orientada al power pop, pero que igual no resistió los vientos new wave de aquellos días. Este es quizá el único éxito que lograron por allá en el 79, luego de eso no trascendieron más.

También se hace necesario hacer un par de menciones honoríficas de personajes que fueron invitados de este blog en alguna ocasión, en primer lugar la banda The Lightning Seeds, muy popular por sus canciones pegajosas durante los ochentas y parte de los noventas. Y en segundo lugar el gran John Peel, hincha acérrimo del Liverpool FC que si nos acompañara hoy en día, estaría igual de ansioso esperando esta gran final.

9 momentos en The Great Escape de Blur


Aquellos que en situación de extremo desocupe o sin encontrar algo mejor que hacer deciden pasar por este blog, habrán notado que casi no me gusta hablar de mi vida personal... pues no me parece prudente ventilar minucias y detalles de mi vida que poco y nada interesan a las personas que visitan este espacio. Solamente les diré que en días pasados cambié de domicilio, y con todas las diligencias de mudanza y demás, no he podido estar al frente del blog como se debe. Todo ese cuento para contarles que uno de los discos que me acompañó incondicionalmente fue The Great Escape de los siempre queridísimos Blur. Un trabajo publicado en 1995 que siguió a Parklife y que para muchos es el fin de una trilogía iniciada con Modern Life is Rubbish de 1993. Es un disco lleno de éxitos por todo lado, de coros pegajosos, arreglos limpios, pianos cautivantes, guitarras absorbentes. Toda una colección de canciones llenas de referencias populares de todos los calibres: a la música, a la vida moderna, a la soledad, a los medios, a la cotidianidad, etc. Por eso decidí hacer una lista de los 9 momentos en el álbum donde más se expresa esta temática de las presiones de la vida moderna, el rechazo social, la soledad. ¿Por qué 9?, no sé y tampoco hay orden alguno.

1. Best Days es de alguna forma una canción que resume de forma contundente lo que es el álbum completo: temática popular, el individualismo y su interacción con lo popular, la soledad derivada de lo anterior, armonías vocales perfectas, melodías simples y pegajosas, melancolía, juegos de cuerdas por todo lado y mucho de pop. Y qué más referencia a lo popular que hablar de eso, la gente:

Other people wouldn't like to hear you
If you said that these are the best days of their lives
Other people turn around and laugh at you
If you said that these are the best days of our lives.

2. La perfección de una canción como The Universal la hace merecedora de uno de los momentos más especiales de todo el disco, uno de los sencillos más importantes de la banda y un momento único para de nuevo hacer menciones directas a la vida moderna, ejemplo de ello una declaración tajante como la siguiente: "This is the next century, where the universal's free, you can find it anywhere. Yes, the future’s been sold". Algo muy interesante del álbum es cierta ironía que se percibe para con los medios de comunicación y la creencia en la suerte y el azar:

No-one here is alone, satellite’s in every home.
Yes, the universal's here, here for everyone.
Every paper that you read says tomorrow’s your lucky day.
Well, here’s your lucky day

3. It Could be You es a mi modo de ver y musicalmente hablando la canción más pop del disco y podría decir que de Blur en general, no hay milisegundo de esta pieza que no respire pop. Desde el comienzo con el pegajoso: “Chu-chu-chu-churchill got his lucky numbeeeer, tomorrow there's anotheeeer”. Y más adelante con uno de esos coros dignos de ser cantados por una turbamulta propia de una misa en la iglesia del 20 de Julio en Bogotá: "All we want is to be happy, In our homes like happy families,....". Más adelante de nuevo algunas referencias a la suerte y las cabalas, ya lo vimos en The Universal, en este caso se trata de números de la loteria:

Don't worry, if it's not your lucky number,
Because tomorrow there is another,
Could be you, could be me

4. Otro momento para resaltar aparece en sin duda la mejor canción de este disco y posiblemente una de las mejores de toda la carrera de los Blur como banda, He Thought of Cars. Una aleación perfecta de efectos de guitarra a lo Mission of Burma con una voz y ciertos arreglos acústicos que pareciesen tomados de algún álbum de Bowie entre el 70 y el 73. Otra vez mención a la suerte y a esas cosas que los entendidos llaman imaginarios populares:

The motorways will all merge soon,
lottery winner buys the moon,
they've come to save us,
the space invaders are here

y de nuevo alusión a la credibilidad de los medios:

Moscow's still red,
the young man's dead,
gone to heaven instead,
The evening news says he was confused

5. Yo no soy muy fanático de Country House, pero cómo dejar de lado la canción más comercial de Blur, cuyo tema principal es la historia de alguien que decide apartarse de la agitada y rutinaria vida de la ciudad para internarse en una casa de campo:

I'm a professional cynic but my heart's not in it,
I'm paying the price of living life at the limit (to the limit),
Caught in the century's anxiety

6. Yuko and Hiro es una cancion tan bonita como depresiva, una vez más la monotonía está a la orden del día:

This is my work place
And these are the people I work with
Yuko and hiro
We work together
We work for the company
That works to the future
We work hard to please me
They will protect us
...

From monday to saturday
I go to my workplace
But on sunday we are together
Yuko and hiro

7. Otra de las canciones que más me gusta es Ernold Same, esta no creo que necesite mayor explicación pues la letra lo dice todo, aquí la pondré tal como es. Una gran canción con un estilo muy a lo Syd Barrett y unos arreglos de cuerdas mas británicos que el propio Benny Hill.

Ernold same awoke from the same dream in the same bed at the same time
Looked in the same mirror made the same frown
And felt the same way as he did every day
Then ernold same caught the same train at the same station
Sat in the same seat with the same nasty stain next to same old what's his name
On his way to the same place to do the same thing again and again and again
Poor old ernold same

Oh ernold same, his world stays the same
Today will always be tomorrow
Poor ernold same, he's getting that feeling once again
Nothing will change tomorrow

8. Charmless Man es posiblemente la canción del disco con más influencia de ese gran narrador de historias que es Ray Davies. Se trata de una critica a cierto tipo de personajes que Albarn decide resumir con el titulo de "hombre sin encanto", la letra como tal muestra el conflicto entre la sociedad y el personaje, recordándonos ese tipo de historias al estilo de The Kinks, por nombrar dos: A Well Respected Man y David Watts.

He moves in circles of friends who just pretend that they like him
He does the same to them and when you put it all together
There's the model of a charmless man

9. De la mano de la anterior está Mr. Robinson's Quango, otra critica a esos personajes muy fáciles de identificar en ciertas sociedades. Esta canción viene además adornada con algunos elementos muy jazz y un buen manejo de vientos.

He's the self-confessed saviour of the dim right wing
He got respiratory problems and a mason's ring

He just sits in his leather chair and twiddles his thumb
Gets his secretary in and pinches her bum


Muchos encasillan este disco como uno de esos álbum concepto, no estoy seguro si así lo es. De lo que sí estoy seguro es que fue un gran momento para esta banda y un buen punto final para ese sonido característico de blur por esos días, que posteriormente daría un giro muy interesante con el álbum autotitulado Blur.

Espero estar más pendiente del blog y los dejo con este gran disco donde la monotonía y la soledad ocupan buena parte del mismo, donde los niños ricos de colchester deciden contarle a la gente algo que ellos ya saben. Y pues el cambio de vivienda al que por estos días me enfrento es de alguna forma un cambio en esa cotidianidad aburridora, eso es bueno, supongo.

blur - the great escape



Para tener en cuenta:
The Kinks - A Well Respected Man
Blur - The Universal (en vivo)
Blur - Ernold Same (en vivo, excelente)

the aislers set - the last match

The Aislers Set fue un banda de San Francisco que tuvo oportunidad de publicar tres discos y unos cuantos sencillos, todo en un periodo de 5 años entre 1998 y 2003. Influenciados básicamente por esas fantasías sonoras al estilo de los Beach Boys y Phil Spector con algo de buen gusto por el indie británico de mediados de los ochentas, esta banda logra publicar uno de sus trabajos más aclamados en el año 2000, The Last Match, una muy buena pieza artesanal de la música pop, de esas que se construyen con mucho esmero, cuidado y sobretodo buena disposición, en ciertos pasajes del disco pareciese como si se tratara de una banda tocando en vivo, da la impresión de estarles viendo mientras hacen su trabajo en el garaje de la casa. Hit The Snow es una de las canciones que más logra atrapar al oyente, definitivamente no es del tipo de canciones que le haga detener cualquier cosa que usted se encuentre haciendo pero quedará arraigada en su mente con cierta facilidad. La forma como se desarolla Chicago New York haría pasarla sin mayores contratiempos para el inadvertido oyente como una cinta perdida de los Belle & Sebastian. Mientras que Balloon Song y Been Hiding ponen a flote las influencias punk de los Set, canciones como The Walk o The Red Door van un poco más allá llenando espacios sonicos con una especie de órgano que de seguro hizo eco al estilo de pared de sonido en el garaje de Amy Linton, la líder de The Aislers Set. Un disco y a su vez una banda que valen mucho la pena tener en cuenta por estos días, a veces no solo hay que patear la nieve así como lo declaran en una de sus canciones, también hay que patear muchas otras cosas con las que no estemos de acuerdo. Si es usted un amante de la música pop, este disco de seguro le gustará o por lo menos le hará pasar un rato agradable y quizá le haga cantar algunos la-la-las.


the aislers set - the last match