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The Beatles - Baby, You're a Rich Man

Zodiac transcurre como un película común y corriente hasta que aparece la escena final. En ese momento pensé que era obra de un genio subvertir el significado de una canción hippie y convertirla en una pieza macabra y oscura. Todo un himno de la resistencia pacifica y el amor convertido en una apología a un asesino en serie (y no requirió más que una escena para hacerlo).

Ahora el mismo David Fincher en The Social Network repite la formula pero de forma más sutil y directa. La batería y el piano de Baby, You’re a Rich Man invaden la película en la última escena. Y aunque en el contexto el Rich Man pueder ser Zuckerberg, en realidad el mensaje puede ser más ambiguo que eso. Esta canción bien puede representar todo lo que es la generación Facebook: ¿Qué se siente ser una persona bonita?... ¿Has viajado muy lejos?... ¿Eres feliz siendo así?. Esa generación llena de vanidades que se alimenta de repetidas actualizaciones a una página de una red social.

Hace unos días se anunció la llegada del catalogo de The Beatles a iTunes. Una noticia que no sorprendió a nadie pero que marca la muerte oficial del CD como medio para almacenar música. Es el triunfo total y completo de la era de la información, la misma era llena de Zuckerbergs y Assanges que ahora mismo están en garajes construyendo lo que va a dar de que hablar en la próxima década. Curiosamente, lo que había evitado que The Beatles llegaran a iTunes fue una larga batalla legal entre las dos Apple. Una larga batalla que tiene un final justo pero amargo, tal como en una película de Fincher... “Guardas todo tu dinero en una gran bolsa marrón en un zoológico”.

The Beatles - Baby, You're a Rich Man

The Beatles - She's Leaving Home (Motown Version)

Un espontáneo de internet tomó alguna de las cintas máster con los vocales de She's Leaving Home, le agregó un fondo Motown y quedó este mashup que es de una calidad increíble. Otra sorprendente forma de ver esta misteriosa canción.

Álbum Blanco

Marcello Carlin se explaya en una muy buena reseña del Álbum Blanco. Toca puntos claves y muy interesantes acerca de la importancia y la existencia de este disco. El disco posmoderno de The Beatles por excelencia y decadencia.
Much can be and has been suggested about the White Album, of course; its semi-detached detours, its artful jumpcuts (Lennon’s cheery “Hey up!” from “Bungalow Bill” cutting straight into “While My Guitar Gently Weeps”) and, most of all, “Revolution 9” suggest a forebear of the jump-cutting culture of our present age, scanning the screens, flipping from channel to channel, mousing from website to website, never really settling. It is a loping mess of an album whose sequencing took a continuous 24-hour session at Abbey Road to agree. The record’s fierce discipline undermines its air of indiscipline. There are multiple stories being told here, perhaps a separate one for every listener, but which are the easiest to touch?

The Beatles Remasterizado IX

She's Leaving Home es quizá la canción más fina del Sgt. Pepper's después de A Day In The Life. Una canción de la que difícilmente se puede asegurar que es de The Beatles, pues lo único que aportan acá son las voces de Paul y de Lennon, pero eso sí, la canción lleva el inconfundible sello McCartney. La canción fue inspirada en una noticia del Daily Mirror, sobre una joven que dejaba su casa y toda la tragedia familiar que esto desencadenaba. Hasta ahí todo es parte de la historia y de esas cosas que siempre rondan la leyenda de The Beatles. Pero lo curioso del caso es la aproximación a la canción que se tiene desde las dos versiones del disco que existen. Hablo obviamente de la versión en Mono y en Stereo. Las dos versiones son tan diferentes que hasta se podría decir que el sentido y el mensaje de la canción cambia totalmente entre la una y la otra. Inicialmente la versión en Mono tiene una velocidad diferente (es más rápida) a su similar en Stereo. Eso hace que la versión en Stereo suene una nota más abajo, más grave. La versión en Mono es la toma original, es decir, tal cual Paul la cantó; para la versión en Stereo lo que hicieron fue cambiar la velocidad y hacerla más lenta. Las decisiones que llevaron a esto son totalmente desconocidas, se presume que se debió a algún tipo de problema técnico, pero las razones exactas no se conocen.

Hasta ahí todo normal, pero al escuchar cuidadosamente las dos canciones hay muchas cosas que cambian. La sonoridad en la versión Mono es de tal impacto que aunque la canción suena un poco lúgubre por lo agudo de su tonalidad, parece también celebrar el hecho de que la joven se va de su casa, es decir, musicalmente puede ser más oscura pero su lírica se trasforma totalmente y parece llevar un mensaje más 'alegre', o positivo si se quiere. Como si esta joven que se escapa de la casa fuese elevada a la categoría de héroe. Todo eso lo logra la textura que los violines y el arpa adquieren en su versión monoaural, también los vocales de respaldo de Lennon suenan más ironicos, como si jugara con la tragedia de los padres (we gave her everything money could buy) y se pusiera de lado de ella.

La versión en Stereo es una historia totalmente diferente. Los violines son más solemnes, más de iglesia, más sagrados. El arpa es más pura, más limpia. La voz de Paul es mucho más grave, en este caso la tragedia se consuma, los vocales de John alcanzan el nivel de un lamento de verdad. En la versión en Stereo se configura toda la tristeza familiar, acá todo se pone del lado de los padres, la canción llega a transmitir la angustia que pueden estar sintiendo al perder a su hija.

Lo más curioso de todo, lo casi increible de esto es que las dos canciones son exactamente iguales. A diferencia de otras canciones del cuarteto, en estas dos versiones no hay tomas diferentes ni instrumentaciones extrañas. Todo finalmente se reduce a las diferencias sonoras entre las versiones en Stereo y Mono, y claro, al cambio de velocidad. La versión en Stereo tiene una duración de 3.35 minutos y la versión en Mono dura 3.26.

Diez segundos de diferencia para dos canciones que tienen exactamente la misma información, pero que transmiten mensajes completamente diferentes. Así eran las cosas con The Beatles, y así es que nos gustan. (fun is the one thing that money can't buy).


The Beatles Remasterizado VIII

Thank You Girl es una canción extraña. Extraña en el sentido de que puede parecer una de las canciones más simples y rocanroleras de esa época inicial de la banda, de esas a las que nadie nunca se atrevería a comparar con I Am The Walrus o A Day In The Life. Y es ahí donde está lo raro de esta canción. Y mucho más raro en esta versión remasterizada en Stereo — debo decir que me gusta mucho más la versión en Mono, que es más cruda y parece llevar más fuerza, como si fuese tocada en vivo. Pero lo extraño de esta versión remasterizada es la decantación que se puede hacer mentalmente de la canción, fácilmente uno puede separar cada instrumento de los otros, identificar quiénes y en qué momento cantan y hasta se puede escuchar los finos golpes de la batería de Ringo. Pero esa separación no es gratis, no se trata simplemente de oír instrumentos por sí solos. Hay algo más. La armónica que sirve para rematar algunas frases de la canción es un artilugio tan Beatle y tan de los sesenta que me atrevería a decir es la versión beta de lo que harían después con las orquestaciones vaporosas en los discos de la segunda mitad de la década. Ringo al final de la canción rompe todo su esquema beat y lo somete a una serie de golpes secos, fuertes, que lo primero que se me viene a la cabeza es Keith Moon o canciones tan exigentes en percusión como la posterior Hello Goodbye. La voz de John se intercala entre unos gritos dulzones y unas frases agresivas que rasgan su voz (And aaall I goootta dooo is...), estilo que se volvió la firma de Lennon y que se hace más familiar en canciones como Run For Your Life o Ticket to Ride.

Una canción que puede ser entretenida y también intrascendente, pero que como casi todo lo de The Beatles, uno nunca sabe qué puede encontrar.

The Beatles Remasterizado VII

The Beatles Remasterizado VI

Y bueno, mañana serán lanzadas las remasterizaciones, en su presentación en mono y en stereo. La caja en stereo se filtró en Internet desde el viernes en la noche y desde ese día no he podido dejar de escucharla, es casi como oír a una banda totalmente diferente. Y hay que tener en cuenta que los mp3 que están dando vueltas tienen compresión y que además he estado usando un sistema de audio de baja categoría, sin embargo, la diferencia es grandísima a los CDs de 1987. A Hard Day's Night y Beatles for Sale son los discos que más cambiaron. También hay canciones en donde los bajos y la batería han mejorado mucho, para aquellos que se atreven a decir que Ringo es un mal baterista, acá tendrán mucho que discutir y sobretodo, mucho para oír. Hay canciones que suenan más cercanas a su contraparte en vinilo, en Help!, sobretodo, que es un disco que suena muy diferente en vinilo y en el CD del 87. Acá las guitarras son definitivamente más limpias, las panderetas, las palmas y los sonidos acústicos sobresalen más.

Los discos en mono no se han filtrado en Internet. Ya veremos. Esta semana estaré comentando más cosas de las remasterizaciones. Por lo pronto los dejo con Your Mother Should Know, los que conocen la canción notarán una mejora en las voces, en los golpes del piano y en la reverberación de los platillos y la pandereta, aquellos que no conocen la canción no se preocupen, para mí fue como escucharla por primera vez.

¡Dios bendiga a The Beatles!, ¡Dios bendiga las remasterizaciones!, ¡Dios bendiga el capitalismo!

Let's all get up and dance to a song that was a hit before your mother was born.

The Beatles Remasterizado V

A dos semanas del esperado 09.09.09 Randy Lewis de Los Angeles Times nos cuenta algo de los remasterizados de The Beatles.
I also got them to cue up Harrison's "Savoy Truffle" from the White Album. As a longtime sax player, I wanted to hear how the sax section came through the remastering -- nicely fat -- but the part that grabbed the attention of everyone in the room was the screaming guitar solo, which picks up considerable sting in the new version

update 1 : Y dicen en uncut magazine:
History rewritten? No – history written honestly, truthfully, transparently, exhilaratingly, with no omissions or obfuscations. The Beatles up-close and personal. With blisters on their fingers.

The Beatles Remasterizado IV (Rock Band)

Como parte del gran lanzamiento que se hará el 9 de Septiembre de material de The Beatles, quizá lo único nuevo, teniendo en cuenta que entre los remasterizados no hay nada nuevo, sólo un forma diferente de oír las mismas canciones, está el juego Rock Band. Se trata de uno de estos modernos sistemas de videojuegos en los que los participantes tienen la oportunidad de pertenecer en una banda virtual, tocando instrumentos y siguiendo, una a una, las notas que aparecen en la pantalla. Para el caso especifico, el juego vendrá con las canciones del cuarteto, y la idea es intentar ser Ringo Starr o John Lennon por un momento de nuestras vidas. En este demo se puede ver muy bien de qué se trata la cosa.

Sin duda alguna los videojuegos están pasando por su época dorada, algunos dicen que en asuntos culturales, los videojuegos pasan por el mismo momento por el que pasó la música pop en los años sesenta. Es decir, toda una explosión de ideas, formas, movimientos sociales y demás. Quizá es por esa razón que la banda más popular de la historia no se podía quedar atrás. El juego ha sido presentado por todo lo alto, desde ya es un éxito, y muy seguramente al ver los números, The Beatles Rock Band llegue a vender mucho más que los discos remasterizados. No hay nada raro en eso.

Ni mi beatlemanía ni mi bolsillo llegan tan lejos como para comprar el aclamado juego. Que me parece muy interesante, eso sí. Además que para jugar esos videojuegos de hoy en día se necesita hacer toda una convocatoria, y yo no creo tener toda esa cantidad de amigos interesados en jugar Rock Band conmigo, además se necesita tener mucho espacio en la casa para alojar todos esos instrumentos. En mis días sentarse a jugar estas cosas era todo un ejercicio de introspección, uno solo frente a la máquina, fuese Atari o Nintendo, aprendiendo cada uno de los detalles del juego, dañando nuestros ojos, perdiendo el tiempo y, los que éramos más solitarios, cultivando la misantropía. Ahora no, para jugar Rock Band hay que organizar una fiesta, para jugar cualquier otra cosa es casi obligatorio tener conexión a internet, hacer redes sociales y matarse con sus similares japoneses desde la comodidad del hogar. Eso sí, acepto todas las invitaciones que me hagan para jugar, tampoco soy un viejo gruñón y amargado, no del todo.

Pero bueno, volviendo a la presentación que se hizo del juego, hay que decir que el video que hace parte de la campaña publicitaria es realmente maravilloso. Son dos minutos y medio en donde se muestra prácticamente toda la historia del cuarteto, con tanto nivel de detalle que hay referencias a casi todas las canciones de The Beatles. Se parece mucho al video que se hizo de Free as a Bird, en donde cada imagen hacía referencia a canciones o momentos históricos de la banda. Así es esta animación, llena de referencias y cosas por todo lado. Muy bonita.

The Beatles Remasterizado III

Bueno, veamos qué es lo que hace que el anuncio de la EMI sea tan importante y por qué muchos de los fanáticos hemos estado esperando esas remasterizaciones por años. No pretendo entrar en mucho detalle porque no soy un experto, no sé nada de ingeniería de sonido y la verdad, lo poco que sé lo he aprendido por leer tanta basura de The Beatles. Tampoco soy un audiófilo, que me gustaría serlo, a quién no, pero no tengo el dinero ni los medios para ello. Sin embargo, trataré de poner en contexto muchas cosas y dimensionar un poco a lo que nos enfrentamos con esto de las remasterizaciones, que desde ahora lo digo, puede llegar a ser un total fracaso, como también puede llegar a ser uno de los hechos más importantes y sobresalientes de la era de la música digital. En las próximas semanas ustedes encontrarán en este blog una serie de posts aburridos y en ocasiones largos, creería que solamente interesantes para fanáticos de la banda, aunque espero que no sea así.

(sabrán ustedes perdonar el uso de tanta palabra fea, precisamente hoy, día del idioma)

¿Qué es eso de la remasterización?

Pues para que exista remasterización, como el término lo indica, tiene que existir masterización. Entonces, ¿qué es una masterización? Un máster es la mezcla final que se obtiene luego de que el productor y los artistas han hecho todo su trabajo, la cinta máster es aquella que se transfiere a CDs, DVDs, Vinilos, Cassettes y por qué no, mp3s. De una cinta máster salieron todos los vinilos que en los sesentas conoció el mundo de The Beatles. Ahora bien, la cosa no es tan sencilla como parece, por lo menos no para esos días. La tecnología de grabación sufrió muchos cambios durante la década de los sesentas y por tanto, la música producida en aquellos días también. Para empezar, The Beatles empezó su carrera grabando en cintas de dos pistas, quiere esto decir que en ocasiones los vocales iban por una y los instrumentos por otra, la mezcla (o creación de la cinta máster/masterización) consistía en saber balancear y ecualizar éstas de la mejor forma posible, cosa en la que George Martin era prácticamente un genio. Los dos primeros discos y los cuatro primeros sencillos del cuarteto fueron grabados en máquinas de dos pistas; los discos más importantes, diría yo, de The Beatles y la música popular en general, fueron grabados en cuatro pistas, incluyendo el Sgt. Peppers (1967) y el Pet Sounds de los Beach Boys (1966); desde el Álbum Blanco hasta el final de la carrera de la banda se uso ocho pistas en las grabaciones, creo que la producción que hizo Phil Spector de Let It Be fue la única cosa de The Beatles que llegó a usar 16 pistas. Como es evidente, más pistas quiere decir más combinaciones en la mezcla y mejor oído para balancear y ecualizar sonidos. Con el sistema de 2 pistas ya era posible tener varias mezclas dependiendo del volumen y el balanceo del sonido, ahora imaginen la combinación con 4 u 8 pistas, y más si se piensa en toda la experimentación que The Beatles empezó a adoptar en sus años de madurez musical. Por lo general, todos estos niveles de volumen y detalles de la mezcla se registran en sendos libros para permitir su reproducción futura, en el caso, por ejemplo, de que se pierda o se dañe la cinta máster.

Sin embargo, durante los sesentas, no sólo los métodos de grabación cambiaron, también se dio un importante cambio en la forma de reproducción musical: el gran salto del sonido monoaural al estéreo. Y entonces, ¿qué influencia tuvo esto en el sonido de The Beatles? Mucha, yo diría que es uno de los grandes puntos de debate entre la comunidad Beatlemana. Prácticamente los primeros años de la banda estuvieron dedicados al sonido mono, eso quiere decir que para aquella mezcla final, de la que hablamos antes, el productor tenía que sentarse a oír y corregir una y otra vez la versión en sonido monoaural de la cinta máster, ya que ésa era la mezcla que íbamos a oír en los discos (por alguna extraña razón me incluyo siendo mis padres para esos días apenas unos niños). Y si la cinta máster estaba destinada a un sistema de reproducción en estéreo, la mezcla tenía que sufrir cambios y por tanto resultaba totalmente diferente. Pues a todo esto les tocó enfrentarse a The Beatles. Hay gente que dice que muchos discos estaban destinados a ser escuchados en mono, como la versión original del Sgt Peppers, cuyas mezclas en mono y en estéreo difieren en muchas cosas. Hay otra gente que dice que a The Beatles no les importaba para nada el sonido mono ni el estéreo, que eso era un problema técnico y lo dejaban en manos del productor. Nada de eso lo sabemos. Yo creo que a The Beatles les importaba mucho eso, así se deja ver en este libro. Pero bueno, para terminar de adornar el problema y confundirlos más, toda esta cantidad de cosas que acabo de decir se hacía en Londres, y si hoy en día tenemos problemas para la distribución de la música en el mundo, imagínese en esa época que la industria discográfica estaba en pañales. Resulta que en Estados Unidos la compañía que distribuía a The Beatles era Capitol Records, y ellos, por algún motivo, decidieron que algunos discos de la etapa inicial (62-65) tenían que salir en estéreo, y la mezcla original se había hecho en mono para los discos de UK. Entonces, los ingenieros de la Capitol hicieron nuevas mezclas. Es por eso que existen lo llamados discos americanos o discos de la Capitol, que no sólo difieren con las versiones de los discos publicados en Inglaterra en el orden de las canciones, sino también en los nombres de los discos, las carátulas (entre ellas la famosa carátula del carnicero) y en algunas sutiles diferencias en sus canciones. Después de Revolver (1966) se decidió que la distribución sería la misma para ambos lados del atlántico.

Bueno, esto ya está muy largo y todavía no hemos dicho qué demonios es la remasterización. Es muy fácil, pero lo explicaré luego de conocer otro detalle importante en la historia de la distribución de la música de The Beatles. Pasaron los años y apareció el CD. Un formato digital al que todos conocemos muy bien, su bondad más importante es permitir almacenar música por largos periodos de tiempo sin daño alguno, gran ventaja sobre el vinilo, aparte eso sí, de la portabilidad. En fin, en 1987 se decidió pasar todo el catálogo del cuarteto a CD, y en aquellos días la expectativa fue tan grande como la de hoy en día con estas remasterizaciones. Para tal efecto, la EMI tomó una serie de decisiones con respecto a la música de The Beatles. La primera, todo el catálogo se iba a unificar y no existiría más la diferencia entre discos gringos y británicos, de ahí en adelante todos los CDs de The Beatles iban a seguir las versiones británicas de los discos*. La segunda, los primeros discos (62-65) saldrían en versión mono, tal como fueron concebidos por George Martin. La tercera, para el proceso se llamaría a George Martin y a algunos ingenieros de la época. El resultado de todo esto fue muy bueno, hasta cierto punto. Fue bueno porque era una nueva forma de escuchar al cuarteto, se oía limpio, claro y de una forma que nunca antes se había oído, pero ahí venía lo malo, resulta que al pasar los discos a CD no se usaron muchas técnicas digitales, hubo eso sí, limpiezas, realces de algunas sonidos y se adicionaron ecos, pero recordemos que el CD es un formato digital, las cintas máster (¿se acuerdan?) estaban en formato analógico, durante el proceso nunca se volvieron a mezclar y por tanto al pasar a CD, se perdió alguna información (así sea imperceptible para muchos). El CD por naturaleza elimina algunas frecuencias mientras que tiende a realzar otras, esos pequeños cambios no se tuvieron en cuenta, por eso a veces la versiones en CD resultan muy planas, con sonido metálico, y no guardan la calidez que se puede escuchar en vinilos de buena calidad, y ni hablar del mp3. Entonces, cuál era la solución a dicho problema: volver a mezclar, hacer una nueva cinta máster usando técnicas digitales, siguiendo eso sí, las instrucciones de aquellos libros donde se registraba todo, este proceso de hacer una nueva cintar máster con técnicas digitales es lo que vamos a llamar... sí, así es: remasterización (aplausos). Es decir, lo que no se hizo hace 22 años lo van a hacer ahora, con computadores, Pro-Tools y todas esas jodas de los jóvenes de hoy en día. Obviamente, no sólo se trata de remezclar y ya, hay otros procesos que requieren trabajo, como por ejemplo la limpieza de las cintas (40 años no pasan solos), lo que acabe de explicar aquí, con ánimos didácticos, fue una grosera simplificación de todo el proceso.

Como esto está muy largo vamos a dejar para después los pro y los contra de la remasterización, las cosas que pueden salir muy bien y las cosas que pueden salir muy mal. También voy a hablar un poco de las implicaciones culturales de todo esto. Por ahora, y como para que no quede muy seco y aburrido este post, vamos con música. Una de esas canciones que salió diferente a ambos lados del atlántico, I'm Looking Through You, escuchen que la versión gringa en estéreo tiene un inicio falso, un movimiento de guitarra más. También voy a poner la versión monoaural británica para que noten la diferencia. En mono el bajo retumba más, es más claro y fuerte, la guitarra eléctrica suena más aguda y punzante, es como si la canción fuera más rockera; en la versión estéreo el sonido es más envolvente y limpio, más pop. Irónicamente, una parte de la letra de esta canción dice: You don't look different, but you have changed.

* Vale la pena aclarar que hace cinco años salieron en un boxset y en CD todas las versiones gringas de los discos de The Beatles, una colección llamada The Capitol Albums.

The Beatles Remasterizado II

Por si no la han visto, la promoción de lo que algunos han empezado a llamar el fin de la era del CD.

The Beatles Remasterizado

Ayer a las diez y cuarenta minutos de la mañana llegó un correo a las salas de prensa y Beatlemanos del mundo con un anuncio importantísimo: Todo el catálogo de la banda sería remasterizado y puesto en CDs en cajas de lujo y videos de acompañamiento y todas las carajadas que un disco de The Beatles merece. Todo el día estuve pensando en eso. Y acepto, con un poco de vergüenza, que en la noche antes de dormir también lo hice. Estuve pensando en si compraría toda la caja que están anunciando. Estuve pensando en si lo mejor sería comprar CD por CD. Estuve pensando, incluso, en si de verdad vale la pena comprar alguno de esos CDs. Estuve pensando en cuál será la diferencia de estas remasterizaciones con el trabajo del Dr. Ebbetts, aquel entusiasta que usa equipos de altísima calidad para mejorar la calidad de los discos del cuarteto. Estuve pensando que la crisis económica es tan grande que tuvieron que echar mano al deseo más grande de los Beatlemanos desde hace más de 20 años para monetizarlo. Estuve pensando que eso no es cierto porque The Beatles es la máquina capitalista más grande que ha visto el ser humano y que a ellos la crisis no les importa. Estuve pensando en por qué lanzarlo el 09 del 09 del 09, ese era el número favorito de Lennon, él nació el 09 de Octubre y por eso lo consideraba así. Estuve pensando en cosas como Revolution No. 9, One After 909, Number Nine Dream, pensando en que las palabras Liverpool y McCartney tienen nueve letras. Los Beatles y el nueve tienen algo. Estuve pensando en la primera vez que pensé en la idea de la remasterización del catálogo de The Beatles, fue hace 13 años escuchando un CD del Album Blanco, fue con Dear Prudence y su línea de bajo. Estuve pensando en aquellas canciones que me gustaría escuchar remasterizadas, canciones como Things We Said Today, Any Time At All, I'm Down, Another Girl y unas cuantas más. Estuve pensando cuánto valdría toda la caja en edición de lujo, muy seguramente más de dos salarios mínimos vigentes. Estuve pensando que la vida me hizo miserable al volverme fanático de esta banda. Estuve pensando que The Beatles es la forma más placentera de miseria. Estuve pensando que el sonido de The Beatles no necesita remasterización, pero luego recordé aquella versión de A Day In The Life con sonido 5.1 en el DVD del Antología, mismo DVD que arranca con una versión también remasterizada de In My Life, que por cierto es uno de los mejores comienzos para documental alguno, siempre me pone la piel de gallina y en dos ocasiones me ha hecho llorar, en fin, eso es lo más cercano a una remasterización oficial que haya existido, y cambié de opinión, porque quizá el sonido de The Beatles no necesita remasterización, pero nosotros, sus oyentes, sí necesitamos escucharla. Estuve pensando que soy un llorón y que cada vez que pienso en lo llorón que soy me acuerdo de I Am Sam y de su banda sonora, y que Sam decidió ponerle a su hija Lucy por la canción Lucy In The Sky With Diamonds. Y estuve pensando que esta maestría no se debería llamar The Beatles, Música y Sociedad sino The Beatles, Música y Mercadeo, si se llamara así mandaría los papeles y la haría, porque la sociedad, al fin y al cabo, a quién le importa.

The Beatles - Revolution 1 (Take 20)

La gente alrededor del mundo se sigue preguntando si la toma inédita de Revolution 1 que está dando vueltas en la Internet es verdadera o no. En mi opinión no hay lugar a discusión: es real. No sólo por el sonido inconfundible de la banda, sino también por ciertas pistas que me llevan a asegurarlo con cierta confianza. La primera de las pistas es que en varios libros y publicaciones, entre ellos el Antología, se ha hecho referencia a Revolution como una canción pop que fue evolucionando hasta llegar a la pieza avant-garde que todos conocemos y que apareció en el Álbum Blanco con el nombre de Revolution 9; la parte pop de la canción, por su parte, fue titulada Revolution 1, también del Álbum Blanco; y una versión muy rockera que se llamó simplemente Revolution fue la que apareció como lado B del sencillo Hey Jude. Esta es una de las pistas, pues esta Toma 20 parece ser la muestra viviente de que esa "canción pop evolucionando" sí existió.

La otra pista que pueder servir para identificar si se trata de una toma verdadera es que EMI mandó quitar el video de YouTube con el audio de la canción, cosa extrañísima porque muy a menudo aparecen canciones falsas en YouTube bajo el título de "unreleased beatles song" o algo por el estilo, que nunca son bajadas pero que cualquier fanático promedio de la banda puede identificar como tomas falsas. De ser así, ¿qué otras cosas esconderá la EMI de nosotros los mortales?.

La tercera pista que me lleva a pensar que la toma es real es que yo ya la tenía :D. Se trata de un oscuro bootleg de The Beatles de hace muchos años, y obvio, no tiene la misma calidad de sonido que la recién descubierta. La del bootleg parece ser, más bien, una de esas grabaciones hechas con una grabadora de periodista desde la parte exterior del estudio, además se escucha claramente a Yoko Ono, que supongo estaba afuera del estudio para el momento de la grabación y muy cerca a la supuesta grabadora de periodista, y en la versión ahora descubierta se oye la voz de Yoko diciendo exactamente lo mismo que la del bootleg, pero esta vez por medio de algún tipo de parlante o altavoz, como si estuviese afuera del estudio. En fin, no sé si me hice entender pero bueno, voy a poner las dos versiones, so pena de que EMI, Google y demás amigos de la Liga de la Justicia borren esta entrada. Ahí van.

Revolution 1 (take 20) --recientemente descubierta--
Revolution 1 (take 20) --versión de bootleg y baja calidad sonora--

The Beatles - Piggies

(Ya son siete años de la muerte de George Harrison y exactamente cuarenta del lanzamiento del Álbum Blanco).
The Beatles - Piggies
Has visto los cerditos pequeños arrastrándose en la mugre,
y para todos esos cerditos pequeños la vida va de mal en peor,
siempre llenándose de mugre para jugar.

Has visto los cerditos grandes con sus blancas camisas almidonadas,
encontrarás a los cerditos grandes sacudiéndose la mugre,
siempre con sus camisas blancas para jugar.

Con la vida asegurada en sus pocilgas, no les importa lo que pasa afuera,
en sus miradas falta algo, y lo que necesitan es una buena paliza.

En todas partes hay montones de cerditos, que llevan vidas de cerditos,
los puedes ver cuando salen a cenar con las cerditas de sus esposas,
y empuñan tenedores y cuchillos, para comerse todo el tocino.

The Beatles - You Know My Name (Look Up the Number)

No les pasa a ustedes que comienzan a escuchar una canción y sin saber cómo empiezan a sentir una especie de rara conexión con la misma. Seguro que sí. A mí me ha pasado muchas veces. Me paso con I Am The Walrus de The Beatles, con Slow Graffiti de Belle & Sebastian, con '39 de Queen, con You're so Great de Blur, con A Most Peculiar Man de Simon & Garfunkel, y recientemente con Daisy Click Clack de Stereolab.

No me refiero a ese gusto por canciones que con el tiempo se acentúa. No. Hablo de esa extraña conexión que aparece en el mismo instante de empezar a escuchar una canción, y que siempre aparecerá cuando uno vuelve a oírla. Una de las primeras canciones con las que recuerdo haber sentido eso fue con You Know My Name (Look Up The Number) de The Beatles. Una canción que siempre ha generado curiosidad, no sólo por su única frase que se repite en forma de mantra durante toda la canción, sino también por la variedad de estilos y ritmos por los que la canción se mueve.

Fue grabada en 1967 pero sólo publicada como lado B en 1969, en una versión editada de 4 minutos que difiere un tanto de la de 6 minutos 20 segundos que originalmente grabaron The Beatles. Se trata de prácticamente cinco diferentes canciones dentro de una, todas con la misma letra y el mismo sentido del absurdo.

El comienzo de la canción es excelente, con un suspenso muy bien creado durante los primeros cinco segundos, y una línea de bajo y batería perfectamente acoplados hasta cuando entra la voz, un coro muy recio que empieza con la letanía: you know my name, look up the number. Un piano acompaña esta primera parte muy convencional en el estilo de The Beatles, hasta el minuto 1:05, que es cuando viene una de las secciones más interesantes de la canción, acá aparece The Beatles haciendo ska del más crudo y directo. (¿Qué si The Beatles sabían que estaban haciendo ska? No se sabe, ¿Qué si fue algo intencional? Tampoco se sabe). En la tercera parte, la cual aparece alrededor del minuto 2:17, Lennon introduce a un tal Denis O'Bell, quien no es otro más que el mismo Paul McCartney, el cual continúa con la canción en formato Jazz, con una voz que parece parodiar a los cantantes de la década del cincuenta. La cuarta sección de la canción es la más extraña y menos convencional de todas, aparece en el minuto 3:45, es una mezcla de sonidos y voces en un juego casi infantil, que bien podría ser la banda sonora de la locura: una misma frase repitiéndose en voces muy cómicas y efectos poco comunes. La quinta y última parte de la canción, minuto 4:57, de nuevo trae cosas en formato Jazz, pero esta vez asemejado al sonido de cabaret y club nocturno, con John simulando los diálogos de los borrachos y un magistral solo de saxofón a cargo de Brian Jones, el difunto Rolling Stone.

Para algunos es una de las peores canciones del cuarteto, para mí es simplemente una de las canciones más brillantes de la banda, y definitivamente un momento único en la historia de The Beatles.

The Beatles - Not Guilty

Era navidad en el año 1996, y como es usual en las navidades, era Diciembre. Y en el barrio Restrepo de Bogotá, tuve la oportunidad de encontrar la copia más barata (menos cara quise decir) del Antología 3 de The Beatles que por aquellos días apenas llegaba a Colombia. Era una tienda pequeña atendida por una señora que siempre tenía el último hit vallenato a todo decibel, pero el haber encontrado tal copia del Antología casi a mitad de precio de lo que se hubiera podido conseguir en cualquier otra tienda de la ciudad me hizo volver muchas veces más, y muchas joyas escondidas guardaba el sofocante lugar (siempre tuve una teoría acerca de este tipo de tiendas pero luego se las cuento). El Restrepo, para el amigo foráneo, es un tradicional barrio de Bogotá poblado de tiendas de zapatos, zapaterías, artículos de cuero, mujeres en cueros más feas que un zapato, donde algunas venden el amor, y otras más lo dan gratis.

Not Guilty era para mí, en ese Diciembre, una canción de título extraño en el cancionero Beatle. Y aunque yo no era el más versado de los fanáticos de la banda, por lo menos sabía que la tercera entrega del Antología correspondía a las sesiones de grabación del Álbum Blanco, Abbey Road, Let It Be, y todos sus correspondientes sencillos. Tres discos que conocía a la perfección y que por tanto, con suspicacia adolescente, podía identificar a ojo cerrado aquellas canciones en el Antología 3 que no aparecieron originalmente en los ya mencionados discos. Not Guilty era una de ellas.

La canción nunca hizo parte de disco alguno del cuarteto, pero tuvo un número exagerado de tomas y versiones antes de ser desechada. Sin embargo, luego fue retomada por su autor, George Harrison, y puesta en un disco lanzado en la carrera en solitario del ex-beatle.

La guitarra afilada de Harrison, conjugada con esa voz seca y profunda imprimen un elemento muy recio a la canción, esta versión preliminar grabada por The Beatles es mucho más intensa que la encontrada en el disco como solista de Harrison. Es más gruesa, tiene fuerza, y la batería casi inexistente en la versión del disco en solitario contrasta radicalmente con la batería trepidante en las versiones hechas por The Beatles. Por esos días Ringo estuvo ausente para algunas sesiones, y no estoy seguro si la batería en esta versión la hace Ringo o Paul McCartney, me da pereza buscar... Si alguno sabe, de antemano le agradecería el dato. La versión que escucharán es de 4 minutos y 14 segundos, es algo diferente a la del Antología y aparece en uno de los tantos bootlegs de The Beatles. Es la versión que más me gusta, tiene un solo de guitarra al final muy interesante. Siempre he creído que fue en los días del Álbum Blanco donde The Beatles alcanzó una etapa superior con los instrumentos, esta canción de alguna forma lo demuestra.

Happy Birthday, Ringo Starr

Cuando hablo con los Beatlemanos que conozco siempre llegamos a la conclusión que Ringo Starr, siendo el Beatle más viejo, de seguro será el último en dejar este mundo. Es más, algunos estamos seguros que vamos a morir primero que Ringo, ojalá sea así. Feliz Cumpleaños, Ringo. Eres el más grande.
I live my life, it's only right
'Cause i can't live your life for you.
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La la de da, like que sera sera,
Whatever la de da, la de da,
All you gotta say is la de da.

The Rutles - A Once in a Lunchtime Experience

La idea de un concierto tributo a una banda que nunca existió es tan pythonesca como la danza de bofetadas con peces. Yo sé que Eduardo es el que anuncia los conciertos, pero esta oportunidad no la podía dejar pasar. Los mismos The Rutles están organizando esta especie de musical llamado Rutlemania, con historias, anecdotas, y música de los Pre Fab Four, el grupo cuya leyenda duraría lo que dura un almuerzo. Viejos conocidos de este blog y una de las bandas favoritas del suscrito. El afiche promocional es excelente. Yo quiero ese botón...


Tomorrow - Strawberry Fields Forever

En esta semana de hablar cualquier cosa acerca de The Beatles, quiero recordar esta versión que hace la banda Tomorrow de la canción Strawberry Fields Forever. Sin ser muy popular (ni la banda ni el cover), Tomorrow fue una banda que sólo publicó un disco por allá en el año 1968. Todo el álbum es una serie de canciones realmente alucinantes, un trabajo que respira psicodelia británica por todos los poros. Incrustada en la mitad de disco solamente hay una canción que no es original de la banda, se trata del clásico de Lennon y McCartney - bueno, pues clásico para nosotros, para 1968 Strawberry Fields era una canción que apenas contaba un año de vida.

La versión no desentona en ningún momento con la línea del álbum. El cover que mantiene de forma casi religiosa la estructura de la canción que apareció a comienzos de 1967, sobresale en todo momento por quitarle un poco esa solemnidad oscura que tiene la canción original, inyectando algo más de colores psicodelicos, ampliando espacios y haciéndola más oxigenada. Además, lanzarse a hacer un cover de una canción tan compleja habiendo transcurrido apenas un año de su lanzamiento no es tarea fácil, tampoco es el cover más rápido que artista alguno haya hecho en la historia de The Beatles, bien conocido es por todos la historia de Jimmy Hendrix y el Sgt Peppers. Puedo decir que es una versión arriesgada, perfectamente ejecutada, además tiene una secuencia de bajo realmente sorprendente. Y por lo general, cuando alguien se atreve a hacer covers de este tipo de canciones de The Beatles, siempre terminan sonando a una versión para dummies de la canción. Este caso es una de las contadas excepciones, y aunque posiblemente no supere a la original (nadie no lo podrá hacer, ni los propios Beatles), es un cover muy bien hecho y de gran factura.

The Beatles & Monty Python

Soy tan fanático y obsesionado por Monty Python como lo soy por The Beatles. Bueno, pues no soy de aquellos fans que no pierde ocasión para citar cada frase o recordar situaciones y escenas de los Python, pero si profeso gran admiración por la tropa de comediantes. Y pues las relaciones entre el cuarteto de músicos de Liverpool y los humoristas se antojan en muchos sentidos. Para empezar hay que ponerlos en contexto cronológico. El primer programa de Monty Python apareció en el aire en la televisión británica en Octubre de 1969. El programa titulado Monty Python's Flying Circus revolucionó la historia y la forma de hacer comedia en el mundo. Su impacto fue tan grande que aun hoy en día siguen siendo influencia para cualquiera que se jacte de hacer buena comedia. Hay algunos que incluso los llaman los Beatles de la comedia. La forma de abordar las situaciones cómicas y la estructura del programa fueron su firma, las escenas o sketches tenían un estilo surrealista basadas en el absurdo que en ocasiones lograban una gran carga de critica social en ellas, todo se sumaba a las animaciones de Terry Gilliam que daban un toque único para crear todo un mundo que llamaron el Circo Ambulante de Monty Python. La serie de televisión tuvo 45 capítulos, luego de ello filmaron 3 excelentes películas e hicieron varias presentaciones en vivo.

Para esos días de finales de 1969, The Beatles estaban a punto de empezar a ser un recuerdo más. Y quizá la primera conexión, o por lo menos la más clara entre el cuarteto y los Python, es George Harrison. El Beatle nunca negó ser un gran admirador del programa de televisión y alguna vez, luego de la separación del cuarteto, dijo que el "espíritu" de The Beatles se había transmitido a Monty Python y que el programa había sido de gran ayuda para superar el trauma que le dejó la separación del grupo. Tan es así, que Harrison financió algunos de los posteriores proyectos cinematográficos de los Monty Python, además de ser amigo personal de algunos integrantes de la tropa. Vale la pena recordar que Eric Idle, uno de los miembros originales de Monty Python, es el cerebro detrás de The Rutles (banda ya reseñada en este blog), y en cuyo documental (The Rutles, All You Need is Cash) hace aparición George Harrison en el papel de periodista. Otro hecho que vale la pena destacar aparece en el libro autobiografía de Monty Python, según cuentan, The Beatles tomaban un descanso en sus sesiones de grabación para ver el programa de televisión de Monty Python. Se asegura incluso que llegaron a enviar una carta de felicitación a la BBC por la transmisión de tan excelente programa. Carta que los Python nunca recibieron.

Ringo Starr apareció en algunos capítulos de la serie de televisión, por lo general nunca decía nada. Y John Lennon en diferentes entrevistas hizo referencia al equipo de comediantes y a lo mucho que le gustaba su trabajo. Y aunque luego de la separación del cuarteto, las relaciones entre Paul McCartney y Monty Python no son tan claras, se dice que en alguna ocasión, el ex-Beatle invitó a Graham Chapman (ex-Chapman, murió en 1989) al lanzamiento de un álbum de Wings.



Algo que no había notado y por lo cual se me ocurrió escribir este post, es todo el ambiente Pythonesco que se respira en Help!. Viendo la nueva edición de Help!, es fácil notar como hay cosas que se relacionan de inmediato. No solamente en la estructura de la película o el manejo de los diálogos, pues alguno podría asegurar que esa parte no corresponde a ellos. Sino también en las actuaciones y el slapstick, hay a las claras cierta similitud entre cosas de Help! y todo el cuento de los Monty Python, y cabe aclarar que Help! salió al mercado casi 4 años antes del primer episodio de Monty Python's Flying Circus. Quizá eso era parte del "espíritu" del que hacía referencia George Harrison.

Y si de encontrar relaciones en el otro sentido se trata, los Monty Python también hicieron su entrada en diferentes ocasiones al ámbito musical. Sus programas de televisión y sobretodo sus películas están llenas de números musicales muy pegajosos, con una fuerte influencia McCartney en ellos. Para recordar algunos, The Lumberjack Song (en una presentación en vivo de este número, George Harrison hizo parte del coro, nadie lo notó), Every Sperm is Sacred, The Galaxie Song, y quizás no sólo una de las mejores escenas de la historia del cine, sino también una de las mejores canciones de todos los tiempos: Always Look on the Bright Side of Life, de la película Monty Python's Life of Brian.



Para el concierto tributo a George Harrison, algunos de los Monty Python hicieron parte del homenaje. Interpretando dos canciones: Seat on My Face y The Lumberjack Song.



Sin The Beatles el mundo hubiera sido muy diferente, y sin Monty Python el mundo muy seguramente se hubiera perdido de cosas como Little Britain, The Simpsons, The League of Gentlemen, Saturday Night Live, Blackadder y Rowan Atkinson, Eddie Izzard, South Park, Arrested Development. Y en Colombia nunca hubiéramos tenido algo como Leche, esa maravillosa serie para la televisión escrita por Daniel Samper, Bernardo Romero Pereiro y Jorge Maronna (integrante de Les Luthiers que en varias ocasiones han citado a Monty Python entre sus influencias).

Para tener en cuenta:
Village Idiots
La filosofía en el fútbol
La palabra SPAM en el vocabulario de la Internet viene de aquí