The Beatles Remasterizado IX

She's Leaving Home es quizá la canción más fina del Sgt. Pepper's después de A Day In The Life. Una canción de la que difícilmente se puede asegurar que es de The Beatles, pues lo único que aportan acá son las voces de Paul y de Lennon, pero eso sí, la canción lleva el inconfundible sello McCartney. La canción fue inspirada en una noticia del Daily Mirror, sobre una joven que dejaba su casa y toda la tragedia familiar que esto desencadenaba. Hasta ahí todo es parte de la historia y de esas cosas que siempre rondan la leyenda de The Beatles. Pero lo curioso del caso es la aproximación a la canción que se tiene desde las dos versiones del disco que existen. Hablo obviamente de la versión en Mono y en Stereo. Las dos versiones son tan diferentes que hasta se podría decir que el sentido y el mensaje de la canción cambia totalmente entre la una y la otra. Inicialmente la versión en Mono tiene una velocidad diferente (es más rápida) a su similar en Stereo. Eso hace que la versión en Stereo suene una nota más abajo, más grave. La versión en Mono es la toma original, es decir, tal cual Paul la cantó; para la versión en Stereo lo que hicieron fue cambiar la velocidad y hacerla más lenta. Las decisiones que llevaron a esto son totalmente desconocidas, se presume que se debió a algún tipo de problema técnico, pero las razones exactas no se conocen.

Hasta ahí todo normal, pero al escuchar cuidadosamente las dos canciones hay muchas cosas que cambian. La sonoridad en la versión Mono es de tal impacto que aunque la canción suena un poco lúgubre por lo agudo de su tonalidad, parece también celebrar el hecho de que la joven se va de su casa, es decir, musicalmente puede ser más oscura pero su lírica se trasforma totalmente y parece llevar un mensaje más 'alegre', o positivo si se quiere. Como si esta joven que se escapa de la casa fuese elevada a la categoría de héroe. Todo eso lo logra la textura que los violines y el arpa adquieren en su versión monoaural, también los vocales de respaldo de Lennon suenan más ironicos, como si jugara con la tragedia de los padres (we gave her everything money could buy) y se pusiera de lado de ella.

La versión en Stereo es una historia totalmente diferente. Los violines son más solemnes, más de iglesia, más sagrados. El arpa es más pura, más limpia. La voz de Paul es mucho más grave, en este caso la tragedia se consuma, los vocales de John alcanzan el nivel de un lamento de verdad. En la versión en Stereo se configura toda la tristeza familiar, acá todo se pone del lado de los padres, la canción llega a transmitir la angustia que pueden estar sintiendo al perder a su hija.

Lo más curioso de todo, lo casi increible de esto es que las dos canciones son exactamente iguales. A diferencia de otras canciones del cuarteto, en estas dos versiones no hay tomas diferentes ni instrumentaciones extrañas. Todo finalmente se reduce a las diferencias sonoras entre las versiones en Stereo y Mono, y claro, al cambio de velocidad. La versión en Stereo tiene una duración de 3.35 minutos y la versión en Mono dura 3.26.

Diez segundos de diferencia para dos canciones que tienen exactamente la misma información, pero que transmiten mensajes completamente diferentes. Así eran las cosas con The Beatles, y así es que nos gustan. (fun is the one thing that money can't buy).


3 comments:

Anfoc dijo...

genial esto, hay que tener buena sensibilidad para esa interpretación. Siempre he sido un fan del stereo, pero en esta ocasión tiene mejor "tempo" la versión en mono, y más magia.

jsorel dijo...

Buen post. Ya estoy oyendo los remasters teniendo en cuenta sus comentarios, y otros como este

http://www.dangerousminds.net/index.php/site/comments/you_never_give_me_your_money_metzger_on_the_beatles_remasters/


Por otro lado, ya me enteré que ninguno de los (2) Beatles metió mano en esta remasterización. Igual podría haber llegado mucho antes.

Saludo

Mr. Mustard dijo...

Yo pensé que McCartney había metido la mano. Lo digo por ese sonido en el bajo tan fuerte, me lo imaginaba dando indicaciones para que así fuera.

Y sí, es una lastima que los remasters no hubiesen salido antes. A mí me hubiera gustado que todo esto lo hubiera hecho George Martin. Pero aparte de eso, es increíble como logran mantener las cintas para que parezca que hubiesen sido grabadas la semana pasada. Eso es algo que ninguno de sus contemporáneos tiene, ni siquiera los mismos Pink Floyd que compartían estudio.