Animal Collective - Taste

Confieso que dejé de reseñar Merriweather Post Pavillion (MPP) porque no pude con el hype. Me pareció insoportable toda la sobre-exposición que estaba teniendo el disco, un disco que no tiene más merito que ser un buen trabajo pop. Nada más. Merito muy grande, eso sí, pero no para tanto. Así que con Taste espero cerrar ese ciclo que de alguna forma dejé abierto, que igual no tenía porque cerrarlo, pero que gracias a un post que leí hace unos días sentí que tenía que dejar unas cosas en claro. Sobretodo en términos de lo que significa este disco, pero más importante aún, lo que NO significa. Para empezar me gustaría citar lo que aparece aquí en este post de hace unos meses acerca de los perfiles de los fanáticos de AC:
Estereotipos de los fanáticos de Animal Collective:

a) aquellos que están muuuy conectados con las 'nuevas bandas' y 'las novedades musicales' y el 'qué está pasando' en el mundo de la música independiente.

b) aquellos a los que 'no les importa lo que está pasando en la esfera de la música alternativa' porque a ellos 'sólo les importa saber de la música que pueden SENTIR'.

c) aquellos que pretenden juzgar la música sólo por 'cómo suena' pero secretamente revisan los números de Pitchfork semanalmente para construir lo que realmente les gusta basados en lo que las masas están consumiendo.
Afortunadamente no soy fan de Animal Collective porque no me gustaría caer en ninguna de esas categorías. Soy fanático de otras bandas de las que sus seguidores son encasillados de peor forma, y en realidad no sé porque estoy citando ese blog ya que los que escriben ahí me parecen unos pretenciosos babosos, con buenos chistes eso sí, pero pretenciosos... en fin, la cosa es que el pendejo de Hipster Runoff hasta tiene algo de razón. El asunto con los Collective es muy aburrido, han sido bendecidos por la critica musical 'independiente', pero en realidad no han hecho los suficientes méritos para ello. Y eso nos trae al segundo artículo, el que inspiró esta entrada, a ese lo podemos resumir como "I Hate Animal Collective" y en uno de sus apartes dice:
Their music is... inoffensive. It's a meandering, granola-dude iteration of the Beach Boys' forgettably sunny pop for (and by) sampler-saavy postmodernists. Or, as one friend said, "it's a bunch of cut-rate competent musicians fucking around with delay pedals." Either way, it's hardly the kind of music that invites intense reactions.
Esa es una de las muchas razones que da el autor para odiar a Animal Collective. Y aunque no estoy de acuerdo con lo que dice, o más bien, sí estoy de acuerdo con lo que dice pero no estoy de acuerdo con que por ello haya que odiar a la banda. Porque sí, los AC se han encargado de jugar con el pop, sobretodo ese pop barroco de los Beach Boys, pero lo han hecho bien. No hablo de sus anteriores discos que son más bien aburridos (exceptuando Here Comes The Indian que me parece un experimento sonoro interesante), hablo de su gran disco a la fecha, Merriweather Post Pavillion, que es un gran ejemplo de deconstrucción del pop, así como también lo es, para mí, su gran canción en toda su carrera, Chores. Porque es que si los Collective han demostrado hacer algo bien es pop, pero lo vinimos a saber hace apenas unos pocos años, sin embargo, la prensa independiente y los blogs han generado un efecto bola de nieve durante toda la existencia de la banda. Porque si a mí me preguntan cuál es mi disco favorito de los AC, a ojo cerrado digo que es Person Pitch, aquel experimento que hizo Panda Bear en solitario. Person Pitch es el trabajo que da las bases de lo que es MPP, y todo lo que es Person Pitch se ve resumido en esta canción, Taste, una canción que no suena a nada diferente a "un montón de musicos de baja estirpe pendejiando con pedales de distorsión y retardos", y es que eso es Animal Collective, y les funciona, o al menos les está funcionando, y bendecidos sean ellos por eso. Pero ya, no más, no son la banda que nos sacará de la oscuridad musical, no son una banda mayor y es difícil que lleguen a serlo. La pregunta es, ¿quién necesita de bandas mayores a estas alturas de la vida?

No lo dije, pero Taste es una de las canciones del año, no es más bonita que Bluish, pero es definitivamente una muy buena canción. Y ya, por favor, dejen de hypear a Animal Collective (así eso sea lo que yo esté haciendo con este post).

The Vaselines - The Day I Was a Horse

En este blog queremos mucho a The Vaselines, hace casi tres años reseñé a la banda y puse algunas canciones que, curiosamente, todavía se pueden oír. Esa banda que parecía quedarse en el olvido regresó este año con una compilación muy bonita por parte de Sub Pop Records. Se reunieron luego de 20 años y están haciendo una gira muy interesante que por cierto, cuenta con el respaldo de dos músicos de Belle & Sebastian. Enter The Vaselines es el nombre de esta edición doble con todo lo publicado por la banda en sonido remasterizado y un disco extra con demos y cosas en vivo. El sonido de The Vaselines es muy pertinente ahora, y mucho más en este blog, luego de haber hablado de Vivian Girls y haber tocado el asunto del twee. Es pertinente porque luego de 20 años el sonido de esta banda parece intacto, es más, en vivo parece que las canciones tomaran una nueva cara, muy lejos de ese sonido timido e inseguro que a veces parece reflejar su música, las canciones se tornan muy musculosas y ultra-compactas. El regreso de The Vaselines llega a contrastar y a mostrar quienes son los padres de ese sonido de Brooklyn de hoy en día, cuyos hijos son bandas como Crystal Stilts, The Pains of Being Pure at Heart y las ya nombradas Vivian Girls (¿qué pasaría si las Tiger Trap decidieran volver?).

Aquí está una canción muy divertida, con un manejo exquisito del clásico juego de voces frase-respuesta, hablo de The Day I Was a Horse. También dejo a ustedes quizá la canción más bailable de esta banda, una súper canción pop llamada You Think You're a Man. Dos canciones que tal como van las cosas hoy en día, nadie diría que fueron publicadas hace 20 años.

Vivian Girls - Moped Girls [for Us]


¿Por qué no hacemos un video donde mostremos que no nos importa nada?

Huy sí, eso me gusta. Yo podría salir con una bolsa de papel en mi cabeza.

Y tu podrías bañarme con leche.

A mí me podrían aplastar un pastel en la cara.

Qué buena idea, y yo te podría pegar con el bajo y te ponemos pintura para que parezca sangre de verdad.

Bueno, listo, pero entonces yo digo "Fuck you!"

OMG, este video va a ser muy cool. La gente va notar de inmediato que tenemos sentido del humor.

Pero, ¿cómo me veo hoy? Yo sé que soy divina pero por si acaso me pondré un brassiere con relleno.

* La canción y el video dejan mucho que desear, pero tienen un sentido de la inmediatez que me dan miedo. Es tan pegajosa como una canción de Britney Spears, con la única diferencia que Britney sí es cool. Pero debo confesar que lo que realmente me da mucha piedra es que la gorda fea usa unas gafas iguales a las mías.

Wilco - You Never Know

La música pop está llena de repeticiones, de eso no hay duda. Es una cosa inevitable, los ciclos se repiten y a los artistas les gusta mirarse en los espejos de otros. Yo no le veo mucho problema a eso siempre que las cosas se hagan bien, con un mínimo de dignidad y sin falsas pretensiones. Wilco hace un sencillísimo homenaje a George Harrison en esta canción, no sé si concebido de esa manera, quizá no. Con un sonido que directamente remite a los años como solista del ex-beatle, los Wilco presentan en esta canción una pequeña reflexión acerca de eso, lo cíclico de nuestro mundo (every generation thinks it's the last/worst, thinks it's the end of the world), con un piano que parece directamente tomado de This Song, una slide guitar tal como la usaría Harrison en cualquiera de sus discos y unos coros muy Beatle, por momentos se siente estar escuchando My Sweet Lord.

God Help The Girl

Muchos de ustedes saben de mis problemas con Pitchfork, pero de alguna forma es un problema reciente, a mí me gustaba mucho durante la primera parte de esta década y no dejaba de visitar ese sitio varias veces al día, creo que lo visitaba más que allmusic.com, y eso es mucho decir porque después de google, eltiempo.com y mis correos electrónicos, allmusic es definitivamente la página que más he visitado en mi vida. En fin, a mí me gustaba mucho los artículos de este estilo, que de un momento desaparecieron por culpa de la inmediatez y el chisme barato en el que se metieron después del 2005. Ellos cambiaron, y yo, por fortuna, también. Tweet as a fuck es probablemente uno de los últimos artículos en ese estilo que me gustaba tanto. Aunque también hay que decir que hay algunas columnas que todavía sigo con ojos de fan, como por ejemplo Poptimist, de Tom Ewing, el mismo de FreakyTrigger, sitio que también acostumbro a visitar.

Pero bueno, ese no es el punto, les cuento esto porque ese artículo de Tweet as a fuck logra llegar muy bien al tema del indie pop, de las raíces y de cómo un movimiento sin mayores pretensiones llega a convertirse en uno de los estilos más dominantes en la escena musical de los últimos veinte años. El twee nació por lo menos 25 años atrás como la versión naïve del pop, fue el punk al revés, no pretendía llenar de rebeldía sus acordes, tampoco quería parecer diferente. Sin embargo, con los años, logró llegar a muchos lugares y volverse masivo, con bandas como Belle & Sebastian, The Magnetic Fields, y en esta década, con todo los montones y montones de bandas que han salido bajo esa influencia, incluso este año tenemos un gran ejemplo, The Pains of Being Pure at Heart, una banda con un nombre horrible (casi tan horrible como Casiotone for the Painfully Alone) que se han encargado de usar una fotocopiadora de muy buena calidad para hacer su disco tomando/robando cosas de My Bloody Valentine, The Orchids, Shop Assistants, Another Sunny Day y demás bandas de sellos como Sarah Records, lo peor de eso es que The Pains of Being Pure at Heart copian desastrosamente bien todo, les funciona, por decirlo así.

Ahora sale al mercado lo que algunos han querido llamar el musical del twee. Un disco que gira alrededor de cierta temática y que puede llegar a convertirse en una película. El proyecto God Help The Girl es el trabajo de la mente maestra de Stuart Murdoch, el cerebro detrás de Belle & Sebastian. Un disco muy interesante. Yo no lo llamaría musical ni mucho menos twee, esa palabra ya está muy prostituida y además Stuart Murdoch y B&S salieron de ese corral hace mucho, gracias a Dios, así a veces pretendan otra cosa.

Para el proyecto Murdoch y algunos de sus amigos se encargaron de hacer audiciones a muchas mujeres interesadas en participar, y al juzgar por las fotos y las imágenes, parece ser que la voz no era la única cualidad necesaria para entrar, eso es muy bueno, demuestra que Stuart siempre ha tenido muy buen gusto y sabe muy bien que para hacer un grupo de pop exitoso se necesitan caras bonitas y no solamente buenas voces.

El disco me ha gustado, lo he estado escuchando en los últimos días y cada vez crece más. Cuando escuché en un comienzo que se trataba de un grupo femenino de inmediato me remití a esos grupos de los sesentas que tanto gustan a B&S, y obvio, cómo no acordarnos de la linda Isobel Campbell, no estaba muy lejos, este disco parece un gran homenaje al pop de los sesentas, también sirve para explorar algunas cosas que los B&S ya no hacen, como esas íntimas exploraciones al jazz y al soul. El disco también contiene dos canciones del Life Pursuit que han sido revisitadas para la ocasión y que son un gran ejemplo de algo que muchas veces hemos hablado acá, la maleabilidad del pop, recomiendo especialmente la versión de Act Of The Apostle II, por momentos parece superar la canción hecha por Belle & Sebastian. En definitiva, un disco que se siente muy bien trabajado, quizá se hubiera podido hacer algo más en la producción, sin decir que esté mal producido hay pequeños huecos que hacen decaer el sonido de ciertas canciones, ejemplo Come Monday Night, en ciertos pasajes es como si la canción no fuera más que un demo con buen sonido, el disco también pareciera caer en lugares comunes pero de eso se recupera muy pronto. No es un álbum perfecto, pero sí lo suficiente para pasar un rato agradable.

Junior Boys - Parallel Lines

Hay algo muy artificial en esta canción que no cuadra, que no llena. Es como si ese uso tan puro de los recursos electrónicos llegara a ser tan limpio y liso como un iPod. Tan blanco que no permite errores, una producción tan detallada que no deja la posibilidad a sus oyentes de imaginar, de jugar, de meditar. Un beat lento y muy atractivo sobre el que se desenvuelve una somnífera canción que puede ser perfecta para escuchar justo antes de caer bajos los efectos de algún tipo de anestesia (Señor anestesista, puede usted poner Junior Boys mientras me duermo). Pero bueno, eso no es malo. Son las desventajas de ese pop de sintetizador, Röyksopp cae frecuentemente en ese tipo de problemas. Parallel Lines me gusta porque adormece, de alguna forma es una anti-canción, tiene muy definida la línea pop que tiene seguir y se aferra a ella, y lo hace con dignidad, pero no logra su cometido, suena incompleta por la ejecución tan minuciosa de sus aparatos.


P.D.: Ojalá todos sigan visitando el blog de la década. Encuentra uno cosas tan chéveres como esta.