Mostrando las entradas con la etiqueta the polyphonic spree. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta the polyphonic spree. Mostrar todas las entradas

St. Vincent - Marry Me

En un concierto de Polyphonic Spree hace un poco más de 2 años, había una guitarrista que sobresalía por encima de los otros veintitantos integrantes de la banda. Y sobresalía no sólo por su calidad e intensidad con las cuerdas, sino también porque en aquel momento pensé que quizá era una de las mujeres más lindas que había visto en mi vida. Linda por sus delicadas facciones y armonía física, en lo demás no sé. El concierto terminó y me olvidé de ella por completo. Un buen tiempo después, en la antesala de otro concierto de Polyphonic Spree, volvió a mi mente la hermosa mujer, supe que tenía que estar en un lugar apropiado para volverla a ver, hice lo imposible y logré acomodarme, estuve esperando ansiosamente la salida del grupo, cuando estaban ahí, hice una voraz inspección visual de los rostros de todos y cada uno de los integrantes de la banda. No estaba.

Y claro que no estaba, se encontraba trabajando en lo que era su carrera en solitario. Un tiempo después la volví a ver, coincidencialmente, abriendo un concierto para una banda que ni recuerdo (así de bueno sería el concierto), en ese momento no pude relacionarla de inmediato con Polyphonic Spree, además, yo estaba muy atrás y no tuve buena ubicación para apreciarla (musicalmente, claro). St. Vincent es el nombre bajo el cual Annie Clark lanzó su primer larga duración. Un disco con una estructura muy interesante en las canciones, que sabe usar el excelente recurso de la voz de Annie y unos riffs de guitarra que se acoplan perfectamente a una variedad de otros sonidos como palmas, teclados, coros, violines y cobres.

El disco lleva por nombre Marry Me. Y la letra de su tema titular dice: Marry me, John / Marry me, John I'll be so good to you... Con mucho gusto, para antier es tarde!!

st. vincent - jesus saves, i spend

las mejores del 2007: The Polyphonic Spree - Section 31 [Overblow Your Nest]

The Polyphonic Spree - Section 31 [Overblow Your Nest]
No creo que en este momento exista grupo más completo en la escena pop que The Polyphonic Spree, y no lo estoy diciendo por el número de integrantes que tiene la banda (que supera los 24), lo digo por el simple hecho de como su último disco es concebido, producido e interpretado. Una banda que será recordada no sólo por no parecerse a ninguna de su tiempo, sino también por la forma en la que abordan sus espectáculos en vivo, los cuales, más que conciertos, son una verdadera experiencia sacra. Con The Polyphonic Spree las cosas son como me gustan. Verdaderos himnos pop fabricados con todos y cada uno de los clichés que el mundo de la canción popular pueda tener. La diferencia está, en que la banda no escatima el menor esfuerzo para elevar cada uno de esos clichés al nivel de obra maestra, o por lo menos, al nivel de obra maestra de mediano nivel, o no nos digamos mentiras, a nivel de pequeña obra maestra. Y todas esas pequeñas obras maestras terminan convirtiéndose en lo que es su último álbum (The Fragile Army).

The Polyphonic Spree ya superó hace mucho tiempo el apelativo de ser una versión orquestada de The Flaming Lips o Mercury Rev. Y para seleccionar una sola canción de The Fragile Army no son pocas las vueltas que hay que darle al disco y los matices con los que hay que verlo. Resulta ser un disco rico y lleno de canciones poderosas, muy bien hechas, pero sobretodo, muy bien producidas. Voy a poner Overblow Your Nest, o como ellos prefieren etiquetar sus canciones: Section 31, queriendo esto ultimo decir que se trata de la pieza número 31 en todo su repertorio como agrupación. Y aquí, Tim DeLaugther, nos muestra como hace de su voz uno más de los tantos instrumentos que tiene la banda. La canción que arranca con un tono muy intimo y apacible de un piano que va creciendo a medida que avanza, sumando orquestaciones y coros al mejor estilo ELO, llega al final con una explosión instrumental-vocal casi orgásmica, y desaparece en unas finas notas en el piano que nos hacen recordar que el piano de Life On Mars no es ninguna casualidad en la historia del rock.