Con unas letras oscuras de unas historias dramáticas, esta banda hizo de la disonancia su firma. Basta con escuchar Frankie Teardrop para saber lo que es Suicide, la canción que Nick Hornby describió como 10-minutos-y-medio de puro y terrorífico ruido industrial. Ghost Rider y Cherree son las bases más cercanas a lo que luego sería el sonido post-punk y electrónico sintetizado de los ochentas.
Todo lo que ha influenciado esta banda desde el lanzamiento de este, su autotitulado primer disco, no es poco. Mucho de ese sonido industrial que también encontraría compañeros de batalla como Throbbing Gristle y Cabaret Voltaire. También no dejar de nombrar la influencia en grupos como New Order, Wire o Einstürzende Neubauten. Incluso, su sonido llegaría hasta el punto de la caricaturización y el pastiche como lo es (o fue) el endemoniado Electroclash y sus derivados que tanto hacen bailar a los indies en sus fiestas. Y por supuesto, como un efecto dómino, las influencias llegan a todo lo que hace LCD Soundsystem y compañía.
Los dejo entonces con este primer disco de los Suicide, una obra que cualquier aprendiz de esnob no dudaría en llamar: seminal en su genero.
suicide - suicide(1977)