Portishead - Third

Una de las cosas que más sorprende de este Third de Portishead no es la hermosa y maravillosa pieza de arte que es, sino todo el tiempo que ha pasado desde el último lanzamiento que tuvo el grupo y lo vigente que puede seguir siendo esta banda. Porque fueron 10 años, casi 11, y mucha agua ha corrido debajo del puente, pero parece que no la suficiente para que una banda como Portishead se pierda en el caudal. Sobreviven, y lo hacen de la forma más elegante, más delicada, y más sublime posible. Third casi que se aleja y se aparta de algunos de los elementos que ayudaron a la popularidad de los Portishead, y en eso radica su triunfo, sin perder eso sí, la identidad del grupo.

Los sintetizadores toman las formas más básicas, construyendo loops hechos por humanos, a la vieja escuela, es por eso que este Third puede sonar a Silver Apples o a Suicide, ejemplo de ello la canción We Carry On. Pero también pueden, los sintetizadores, tomar formas orquestales al estilo Wendy (Walter) Carlos, como en Machine Gun y Magic Doors. Y hay otras cosas muy importantes en este disco, la voz de Beth Gibbons es mucho más intima pero melancólica a la vez, como si nos contara sus secretos más importantes con algo de timidez. Al apartarse de esa seguridad tan imponente y colorida que sobresalía en clásicos como Only You y All Mine, gana en tonalidades de grises, convirtiendo a la mayoría de canciones de Third en pequeñas odas a la transparencia sonora.

Qué cosas de ese Portishead de la década anterior van a extrañar los devotos de la banda. Acá no hay scratch ni tampoco intensas orquestaciones de banda sonora, tampoco hay riffs de guitarra acompasados con baterías puestas con cronometro. Pero sí hay, algunos samples, la inconfundible voz de Beth Gibbons, que como ya dije es más oscura sin perder medio ápice de identidad, y muchos más arreglos acústicos, apelando a la simplicidad.

The Rip y Hunter son dos de las canciones más interesantes, con hermosos arreglos acústicos y efectos minimalistas a la Terry Riley, y mucho de este trabajo tiene gran influencia minimalista, los títulos como Silence, Small, Nylon Smile y Threads no son gratis. Third también hace, reforzando lo anterior, un repaso por la historia académica y no académica de la música electrónica y el sintetizador, y lo convierte en más que un elemento sonoro, es un integrante nuevo de Portishead, es una extensión de estos músicos de Bristol y es quizá una aproximación, muy seria, a lo que debería sonar la música de estos días. Este disco, por momentos, me recuerda mucho el Kid A de Radiohead, y no solamente en su estructura sonora, sino en algo de su significado y filosofía, cuando todo el mundo esperaba un OK Computer 2.0, los de Oxford se lanzaron al vacío haciendo una especie de tributo a sus héroes del jazz, krautrock y los inicios de la música electrónica. Este Third, toda una década después del último trabajo del grupo, lo hace.

Mis canciones favoritas, de momento, son The Rip, Magic Doors y We Carry On. Cómo me gustaría que ese comienzo de Silence con todo y las palabras en portugués se pudiera convertir, algún día, en un clásico comienzo de álbum, pero mucho me temo que no va a ser así.

The Rutles - A Once in a Lunchtime Experience

La idea de un concierto tributo a una banda que nunca existió es tan pythonesca como la danza de bofetadas con peces. Yo sé que Eduardo es el que anuncia los conciertos, pero esta oportunidad no la podía dejar pasar. Los mismos The Rutles están organizando esta especie de musical llamado Rutlemania, con historias, anecdotas, y música de los Pre Fab Four, el grupo cuya leyenda duraría lo que dura un almuerzo. Viejos conocidos de este blog y una de las bandas favoritas del suscrito. El afiche promocional es excelente. Yo quiero ese botón...


Elton John - Don't Go Breaking My Heart

Hace unos días, nuestro amigo jsorel publicó una interesante lista de canciones para el final de una relación o "rompimiento". Entre ellas (las canciones, no las relaciones) hay una muy bonita, una canción de Elton John titulada Sorry Seems To Be The Hardest Word, excelente pieza que hace unos años fue brutalmente destrozada, mutilada y sangrientamente decapitada por el mismo Elton John y sus amigos de Blue, en una versión más triste que ver a un niño con cáncer. Viendo el video de Sorry Seems To Be The Hardest Word vino a mi memoria de inmediato la primera vez que supe de Elton John en mi vida, porque no fue por Sacrifice, fue por medio del video de una canción titulada Don’t Go Breaking My Heart, también en una dudosa versión - aunque para esos años no lo sabía. El video me impresionó mucho, pues creo que era la primera vez en mi corta existencia que veía a un transformista por la televisión, y no hablo de Elton John, hablo de RuPaul, conocido actor o actriz, que durante la década de los noventa supo abrirse fama en el mundo popular, y entre muchas otras cosas que hizo, estuvo la de haber acompañado a Elton John en el remake de Don’t Go Breaking My Heart.

Muchos años después, cuando mi interés por la música de Elton John se hizo más profundo, me enteré que la canción fue originalmente éxito en 1976 y también tuve la oportunidad de ver el video de ese año. Video que siempre me ha gustado por su simpleza, lo espontáneo y fresco del mismo, para esa versión también lo acompaña una mujer, pero una de verdad, Kiki Dee, que según le escuché alguna vez a Manolo Bellon, estaba embarazada para el momento de la grabación. Luego leí por ahí que el video fue hecho a las carreras, al parecer no había mucho tiempo, y prácticamente fue una única toma del dúo haciendo el doblaje sobre la canción, sin mayor tiempo para ediciones o acartonamientos, una diferencia abismal con ese primer video de Elton John del que tengo recuerdo. Y ni hablar de la canción, la de 1976 es mucho más sólida, divertida y tiene una finísima orquestación. Quizá por la forma tan libre como fue hecho ese video, el carisma de los dos artistas es evidente, se puede notar un aire de inocencia y timidez con el que entra Kiki al improvisado estudio y empieza a cantar, también se ven algunos errores, y como al final del video, Kiki está completamente apoderada de la canción. Además, con ese overol rosado que tiene, se ve realmente adorable.



Dave Thomas (Pere Ubu)

Si David Lynn Thomas, el líder y cerebro de la legendaria banda Pere Ubu, no es el mejor frontman de banda alguna en la historia del rock, entonces no sé qué sea. Es una verdadera lastima que casi no existen registros audiovisuales de Pere Ubu en sus primeros años.

Pere Ubu - Waiting for Mary


Pere Ubu - Birdies


Pere Ubu - Breath