Lilly Allen - The Fear


El Reino Unido es de esos pocos lugares del mundo al que usted puede llegar al frente de su familia, pararse y decir que quiere ser músico, comediante o futbolista; y la familia se sentirá tan orgullosa como si una de las nuestras escuchara decir que uno va a convertirse en abogado, médico o ingeniero. Y si no es porque a la británica Lilly Allen le falta algo de estatura (porque las piernas las tiene) para la cosa del fútbol, ella ejercería las tres.

The Fear es una canción estándar, por decirlo de alguna forma. Me acuerda mucho de Blur, eso sí, sobretodo por la secuencia inicial y algunos de los beats que rondan la canción. Lo importante de The Fear es esa grandilocuencia pop que en los últimos años se ha perdido, y que precisamente se recuperó en el 2008, pero con los matices y bemoles propios de los días que vivimos.

Y es que hay algo decadente en el pop que lo hace deliciosamente atractivo. En esta canción, por ejemplo, cuando la niña Allen con sorna se burla del mundo del consumo y la vida plástica, basta tan sólo con visitar los bares más prestigiosos de Londres y encontrarse allí con Lilly en alto grado de alicoramiento y bajo los efectos de quién sabe qué tipo de sustancias. Es el mismo tipo de decadencia pop de Britney Spears y su Womanizer, o de Katy Perry y el I Kissed a Girl. Las tres guardan algo en común que las hace maravillosamente atractivas, y no es solamente el componente femenino (aunque en cierto modo tenga mucho que ver), es también todas las cosas que rodean a la figura de la estrella del pop, de esas cosas que hacen morder los codos de la envidia a los más independientes o indies. Y no les había dicho, pero para mí Womanizer es la canción perfecta del 2008, es la radiografía que muestra lo sórdida y oscura que se ha vuelto la música, la canción en sí misma es muy oscura, como quien pone una manta negra sobre un delicioso pastel, o mejor, como quien hace un delicioso pastel de crema gruesa y negra. Y aunque este The Fear tiene un envoltorio diferente, los ingredientes siguen siendo los mismos.

Es que eso es el pop, al fin y al cabo, y así es que nos gusta.

2 comments:

Schizoid dijo...

Hacía un tiempo no leía una entrada tan divertida y al mismo tiempo tan certera. Me encanta lo de la envidia de los indies.

Yvo dijo...

Es primera vez que paso por acá y me pareció interesante tu comentario de Allen pero a mi parecer este disco tiene más melodías suaves y melancólicas, no así las letras , Pero creo que Allen ya agarró un estilo, su manera de cantar ya hace que se distinga.

Por cierto Lilly Allen hizo un cover de Wominazer , el cielo? no! un problemón porque casi la enjuician por derechos de autor.

Saludos Mr. Mustard