Living off the wall...

No había hablado de Michael Jackson simplemente porque tenía muchas ideas dando vueltas en la cabeza y no sabía la mejor forma de decirlas. Todavía no sé cómo decirlas. No sé, incluso, si tengamos que hablar de Jackson, de seguro lo tenemos que recordar, de seguro lo recordamos, no creo que exista persona mayor de 20 años sobre la faz de la tierra que no haya recordado, así sea en lo más mínimo, la figura de Michael Jackson el día de su muerte. Porque con Jackson las cosas eran así, todas sus cosas giraban en torno a una sola entidad, en torno a un solo organismo que encapsulaba todo: su música, su vida, sus éxitos, sus desgracias y hasta su desaparición. Prefiero hablar de desaparición y no de muerte, o destrucción, si así lo prefiere, porque así fue como pasaron las cosas, todo fue un largo y doloroso proceso hasta el día final, día en el que se completo todo, día en el que la figura deja de respirar y pasa a otro plano, al plano de las deidades, de las almas y de los inmortales. También hay que decirlo, Jackson es de los inmortales más jóvenes que ha dado la humanidad.

Su vida fue única. Así eso suene cliché, pero con él no había nada cliché, la unicidad de su vida es tan trágica y fantasiosa que parece cuento de ciencia ficción, fue sin lugar a duda el único experimento pop que se ensayo durante toda una vida, resultó siendo el (bio)producto más exitoso de cualquier firma comercial, fue el triunfo total del poder, y así lo demostró siempre: recuerdan ustedes las estatuas con las que se promocionó History en Europa, unas figuras tenebrosas que invadieron lugares claves de la geografía para mostrar al mundo que ahí estaba él, omnipresente, gigante, cosas de esas que a cualquier dictador alguna vez le hubiese gustado hacer. Jackson no era dictador, pero siempre encapsuló más poder que cualquiera.

No fui capaz de revisar toda su discografía, tampoco recuerdo la última vez que lo hice, fue hace muchos años, de eso estoy seguro. Lo que sí he hecho en estos días es repasar muchas veces Off The Wall, mi disco favorito, y quizá es mi disco favorito porque fue al que más tarde llegué, no lo sé, no lo podría explicar, ojalá algún día pueda volver a sus otros discos y encontrarme con que Off The Wall no es tan bueno. De momento me parece un disco magistral, tan natural y fluido, es inmediato y directo, una joya del pop y un disco que espero tener siempre presente, algunos lo llaman un álbum Disco, pero no lo es, el Disco es simplemente el vehículo, este álbum está lleno de otras cosas, de canciones tan funk que ya hubieran querido los Gang of Four componer una canción tan bailable y llena de conciencia como Rock With You. En la misma Off The Wall Jackson es capaz de predecir su propia existencia con exactitud meridiana Life ain't so bad at all / if you live it off the wall, y qué decir de Don't Stop 'Til You Get Enough, la gran canción de Jackson, quizá no fue su punto más alto comercialmente hablando, pero es la canción que marca su gran comienzo, es el Jackson que dejaba su imagen de adolescente prodigio para convertirse en el adulto prodigio, en el más grande, el omnipresente y el único.

En estos días en los que la economía parece dar pasos en falso Jackson había decido hacer un regreso, quizá no para demostrar su poder, sino tal vez para demostrar que aún estaba vivo, nadie sabía cómo iban a resultar esas giras, y ahora nadie lo va a saber, y muy acorde con los tiempos, el paradigma más grande del capitalismo ha muerto, se ha ido dejando toda su historia en las canciones y las imágenes, dejándonos conocer su vida por medio de los chismes, dejando una vida que nunca tuvo y que siempre quiso deformar, trastornar, mostrarnos que él podía renacer y que era tan fuerte y tan grande como sus estatuas. Se fue Jackson, y con el único recuerdo que me quiero quedar es con Off The Wall. Así será.





Blur - Out of Time

Out of Time, quizá la mejor la canción de Blur en esta década, fue publicada en el 2003 por un Blur desmembrado, sin Graham Coxon. Es una canción tristemente acústica, con una línea de bajo dominante. Representa, y la canción carga con todo ese peso encima, la despedida del Blur que todos conocimos y disfrutamos. Y la canción lo sabe, sus líneas están llenas de nostalgia:

and you've been so busy lately
that you haven't found the time
to open up your mind
and watch the world spinning gently out of time

Blur está de vuelta. Completo. Con Coxon en las guitarras. Y la canción arranca diciendo "where's the love song to set us free/too many people down, everything turning the wrong way round". Pues aquí está, esta es la canción de amor que estamos buscando: Graham ejecutando las notas de Out of Time. Es tan emotivo como la sonrisa que hace Damon Albarn en el segundo 0:36. Él lo sabe, él sabe que es emocionante y que así Blur vuelva a desaparecer para siempre este era el momento que faltaba para que la historia fuera completa. Así tenía que ser.


Actualización: Acá se puede ver a Blur ensayando Out of Time. También vean este ensayo maravilloso de Sunday Sunday.

The Beatles Remasterizado IV (Rock Band)

Como parte del gran lanzamiento que se hará el 9 de Septiembre de material de The Beatles, quizá lo único nuevo, teniendo en cuenta que entre los remasterizados no hay nada nuevo, sólo un forma diferente de oír las mismas canciones, está el juego Rock Band. Se trata de uno de estos modernos sistemas de videojuegos en los que los participantes tienen la oportunidad de pertenecer en una banda virtual, tocando instrumentos y siguiendo, una a una, las notas que aparecen en la pantalla. Para el caso especifico, el juego vendrá con las canciones del cuarteto, y la idea es intentar ser Ringo Starr o John Lennon por un momento de nuestras vidas. En este demo se puede ver muy bien de qué se trata la cosa.

Sin duda alguna los videojuegos están pasando por su época dorada, algunos dicen que en asuntos culturales, los videojuegos pasan por el mismo momento por el que pasó la música pop en los años sesenta. Es decir, toda una explosión de ideas, formas, movimientos sociales y demás. Quizá es por esa razón que la banda más popular de la historia no se podía quedar atrás. El juego ha sido presentado por todo lo alto, desde ya es un éxito, y muy seguramente al ver los números, The Beatles Rock Band llegue a vender mucho más que los discos remasterizados. No hay nada raro en eso.

Ni mi beatlemanía ni mi bolsillo llegan tan lejos como para comprar el aclamado juego. Que me parece muy interesante, eso sí. Además que para jugar esos videojuegos de hoy en día se necesita hacer toda una convocatoria, y yo no creo tener toda esa cantidad de amigos interesados en jugar Rock Band conmigo, además se necesita tener mucho espacio en la casa para alojar todos esos instrumentos. En mis días sentarse a jugar estas cosas era todo un ejercicio de introspección, uno solo frente a la máquina, fuese Atari o Nintendo, aprendiendo cada uno de los detalles del juego, dañando nuestros ojos, perdiendo el tiempo y, los que éramos más solitarios, cultivando la misantropía. Ahora no, para jugar Rock Band hay que organizar una fiesta, para jugar cualquier otra cosa es casi obligatorio tener conexión a internet, hacer redes sociales y matarse con sus similares japoneses desde la comodidad del hogar. Eso sí, acepto todas las invitaciones que me hagan para jugar, tampoco soy un viejo gruñón y amargado, no del todo.

Pero bueno, volviendo a la presentación que se hizo del juego, hay que decir que el video que hace parte de la campaña publicitaria es realmente maravilloso. Son dos minutos y medio en donde se muestra prácticamente toda la historia del cuarteto, con tanto nivel de detalle que hay referencias a casi todas las canciones de The Beatles. Se parece mucho al video que se hizo de Free as a Bird, en donde cada imagen hacía referencia a canciones o momentos históricos de la banda. Así es esta animación, llena de referencias y cosas por todo lado. Muy bonita.

Goldfrapp - Utopia

Para mí el comienzo de esta década siempre estará ligado al recuerdo de Utopia, la gran canción de Goldfrapp. Fue el segundo sencillo de álbum Felt Mountain, el primer trabajo que salió al mercado del famoso dúo y que a la fecha es sin duda alguna su mejor placa, es insuperable desde todo punto de vista y fue un refrescante y promisorio disco para aquellos días. Aquí la voz de Allison Goldfrapp es profunda y pura, logra meterse y filtrarse por cada uno de los poros de la canción, y lo hace sin mayor esfuerzo, con una naturalidad propia de las grandes voces de la historia de la música. La voz juega un papel fundamental en esta pieza, pero la instrumentación es la encargada de llevar esta canción a otro nivel. Hay que recordar que para esos días se sentía la resaca de la gran y fría fiesta que fue el trip hop, poco discos podían superar lo ya hecho sin sonar repetitivos ni burdas copias de los grandes, así que en cierto sentido, el mérito de Goldfrapp estuvo en dar ese último respiro a lo que fue este género. La orquestación electrónica que en todo momento realza la canción es brillante, imprimiendo un ambiente muy luminoso a la canción pero no por eso en contra de la oscuridad y casi enigmática temática de la letra, la Utopía de Goldfrapp es ese mundo dominado por la ingeniería genética, o por cualquier tipo de manipulación tecnológica que permita ser mejores (I'm wired to the world / That's how I know everything / I'm super brain / That's how they made me). Nadie necesita un super-cerebro, pero desafortunadamente todos estamos cableados a este mundo.